Que Aurelio Leonor te retrate quiere decir que te va a preguntar sobre tu familia, trabajo, hobbies.

Cuando veas el lienzo, obtendrás lo que han recibido sus personajes: una sinopsis de tus luchas y aspiraciones, el brillo agigantado de las cosas que te importan, los rasgos con los que se ha construido tu vida.
Medio siglo de trabajo cumple este enamorado del realismo. Cierra 2020 con aniversario de lujo, en el peor año para el mundo, que este hombre afronta volcado en su quehacer comprometido con el lienzo.
“Ni me gusta que me mortifiquen ni me gusta mortificar”, afirma en medio de la luminosa obra producida en su estudio en La Calera, a donde ha ido después del cierre de los estudios en el Barrio del Artista.
Aunque ya había comenzado como profesional del arte, cuando en 1962 se fundó el Barrio del Artista como espacio para que un grupo de pintores trabajara “a puerta abierta” en su obra personal o con sus alumnos, Aurelio Leonor empezó a ser conocido porque, entre el realismo y el costumbrismo, su obra destellaba.
En entrevista, agradece a quienes han visto y felicitado su obra. Dice sentirse orgulloso de tener amigos en el sector político, empresarial, eclesiástico, cultural.
Vivir como le gusta vivir, su triunfo.
Porque para él, los días son de investigación; al comenzar su año 51 de trabajo sigue la disciplina de estudioso del dibujo, el efecto del color, las composiciones, el abordaje de temas, el impacto psicológico de las tonalidades.
Aunque hay un volumen publicado en 2008 sobre su obra, no descarta escribir su propio texto.
Rumbo al 490 aniversario de Puebla se prepara el evento “Puebla y sus Encantos” donde cada artista podrá pintar interpretaciones de Puebla.




