Fotos: Agencia Enfoque
A ver, abre la mano lo más que puedas. Él estira los dedos y la cabeza del cempasúchil despeinado supera el tamaño de sus falanges. Bien erguidas, las flores altas le rebasan la estatura, recortadas frente al Popo humeante.
A esa edad empezaron los jornaleros que aceleran el macheteo, la limpieza y el atado de los manojos que se van a la Central de Abasto de Puebla y de Ciudad de México, a los mercados de los Cholulas, Atlixco, Izúcar, la Mixteca y las orillas de Oaxaca.


