Germán Campos Ramos
Buena parte de la posibilidad de que esta noche infectes de COVID-19 a la gente que quieres, o te contagien esta noche, radica en el cuidado que tengas a tus manos.
Esa es la recomendación general de Rocío Baños Lara, microbióloga académica de la Upaep quien asegura: ante lo inevitable, responsabilidad.
¿Vas de visita a otra casa?
“Desde la llegada hay que lavarse las manos; no es opción que se pueda evitar”, inicia la experta.
¿Tú recibes a la gente en la mesa? Que una sola persona sirva raciones individuales de comida. “Evitemos las bandejas pasar cosas de mano en mano y tocar los cubiertos de servicio”.
Hay una dinámica en las familias donde algunos salen a trabajar y otros han estado en confinamiento; los que regresan pueden traer el virus adherido en la ropa, los zapatos, los instrumentos de trabajo, los accesorios como bolsas, portafolios y mochilas.
No es exageración; “puede ser que ellos lleguen con el virus o ya se hayan contagiado en el trabajo o el desplazamiento y pueden contagiar a los que no salen. Ahí se tiene que optimizar la higiene y los cambios”.
Además, “es muy usual que con los niños o las personas de confianza nos compartimos bebidas o comemos del mismo plato; eso queda descartado”.
Así que en las manos reside la fuente de contagio más usual.
“Cada vez que tocamos cosas, el bolso, el abrigo que nos quitamos, hay que volver a lavar las manos”, recuerda Baños Lara a quienes “tienen más deseo de ver a otros que conciencia”.
¿Por qué se restringe sólo a seis?
La cuota viene de Europa. En España inició con Madrid, cuyo gobierno decidió el viernes de la semana pasada bajar de 10 a seis la permisión de personas bajo el mismo techo en celebraciones de fin de año.
No funcionó con 10. Porque en tres semanas, las personas diagnosticadas con el virus y las hospitalizadas eran familiares que habían estado juntos en reuniones caseras o en restaurantes.
Para evitar el cierre de los locales comerciales “de restauro”, como se llaman en consonancia con la historia y etimología de la palabra, se obliga el uso de cubrebocas todo el tiempo, excepto para ingerir comida o bebida.
La charla se hace con el barbijo puesto.
Esta noche, mañana y las reuniones familiares tienen ese máximo de participantes.


