“Si no me mata el COVID-19, me mata el susto”, dijo Marisol, una de las vecinas de Amozoc que observó a la distancia cómo su calle se cubrió de gas LP, luego que delincuentes ordeñaban un ducto de Pemex ubicado en la colonia San Jacinto, lo cual se salió de control.
Aproximadamente mil personas debieron desalojar sus hogares, ante el peligro de intoxicación letal y el riesgo de explosión, aunque sólo 200 acudieron al auditorio municipal habilitado como albergue.
Eran las 4:30 de la mañana cuando Marisol percibió el fuerte olor a gas. Sin pensarlo, se levantó y despertó a su hija para salir inmediatamente de su vivienda, a pocos metros de la perforación clandestina.
A Crónica Puebla relató que salió con su hija en medio de la oscuridad, mientras de reojo veía a sus vecinos hacer lo mismo. Precisó que el lugar donde ocurrió la fuga del combustible está al costado de una calle de terracería, sin alumbrado público.
Marisol consideró que Amozoc está convertido en una tierra de huachicoleros o huachigaseros, razón por la que ocurrió la fuga ayer. A las 5:30 de la mañana llegó personal de Pemex, de la Guardia Nacional, Bomberos, Policía Estatal y Protección Civil municipal. Después de mediodía se informó que la fuga estaba controlada.


