Claudia Espinoza
Durante la última década, el estado de Puebla registró una disminución de 30 % en la detección de casos nuevos de VIH, al pasar de 468 diagnósticos en 2014 a 329 en 2024, de acuerdo con datos del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el Sida (Censida).
Sin embargo, la entidad se posicionó en el séptimo lugar nacional con más personas diagnosticadas (4.6 % de los contagios documentados en el país), acumulando 7 mil 841 casos entre 2014 y 2024. De estos, el 87 % correspondió a hombres.
A nivel nacional, se reportaron 171 mil 273 nuevos casos durante ese periodo. Estado de México concentró el mayor número, con 18 mil 982 registros; le siguieron Ciudad de México, Veracruz, Chiapas, Jalisco y Quintana Roo.
El 2022 fue el año de mayor incidencia reciente en Puebla, con mil 100 diagnósticos. En 2020 se registraron 615 casos, en 2023, 442 y en 2024, 329, lo que indica una reducción sostenida.
Aun así, los niveles actuales se mantienen por encima de los observados a mediados de la década pasada, cuando entre 2015 y 2018 los casos anuales se situaron entre 730 y 836.
Aunque las cifras muestran una reducción global en los registros recientes, especialistas advierten que esta tendencia podría estar influida por la disminución en el número de pruebas aplicadas durante y después de la pandemia de COVID-19, y por la persistencia de estigmas que dificultan el acceso oportuno al diagnóstico.


