Aunque jurídicamente se ha avanzado en el reconocimiento de derechos de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti e Intersexual (LGBTTTI) en Puebla, aún hay crímenes de odio sin resolver y personas que temen desvelar su orientación sexual por miedo al rechazo y discriminación comunitaria.
La ley Agnes, la aprobación del matrimonio igualitario y la creación de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Cometidos en contra la comunidad son algunos avances logrados en materia de derechos humanos en los últimos años en la entidad.
A pesar de ello, ocho de cada 10 miembros de la comunidad en la capital poblana dijeron tener miedo de decir abiertamente su orientación sexual por temor a ser agredidos, mientras que seis de cada 10 miembros reportaron ser víctimas de discriminación por parte de servidores públicos.
Lo anterior de acuerdo con el Diagnóstico de Necesidades de la Población LGBTTTI del municipio de Puebla, el cual mostró que, a pesar de los cambios en las leyes y el reconocimiento de sus derechos, persiste rechazo dentro de la sociedad.
EN TRES AÑOS, 10 CRÍMENES
De acuerdo con el recuento de fundación Arcoíris por el Respeto a la Diversidad Sexual AC y la organización No Dejarse es Incluirse AC, en el estado, de 2018 a 2020 se contabilizaron un total de 10 crímenes de odio.
Tan sólo en 2020 fueron cometidos un total de cinco asesinatos de personas de la comunidad, los cuales se caracterizan por el tipo de acciones para terminar con la vida de la persona, así como la exposición de los cuerpos, lo que demuestra el grado de violencia en contra de las víctimas.
De los cinco casos ocurridos en 2020, cuatro eran mujeres transexuales y un homosexual.
El último caso de 2020 ocurrió el 22 de diciembre, cuando fue hallado el cadáver de una mujer transexual amordazada con cinta canela y varias heridas de arma punzocortante en el tórax y abdomen en un hotel del Centro Histórico de Puebla.
Onán Vázquez Chávez, presidente de No Dejarse es Incluirse AC, resaltó que no se cuenta con información transparentada por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE), sobre casos documentados de crímenes de odio contra la comunidad, por lo que el proceso de investigación no avanza de manera oportuna.
Vázquez Chávez resaltó que el dejar en impunidad este tipo de crímenes da pauta a que se sigan llevando a cabo, debido a que no existe justicia, por lo que esperan que la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Cometidos Contra la Comunidad LGBTTTI, de la FGE, ayude a esclarecer estos delitos.
Sostuvo que hasta el momento no se han dado informes claros sobre las investigaciones de los últimos crímenes de odio, por lo que esperan que la Unidad Especializada empiece pronto a dar resultados.
INSTAN A ERRADICAR PREJUICIOS Y ESTEREOTIPOS
Para suprimir el rechazo, y por ende el miedo por parte de los miembros de la comunidad LGBTTTI, es necesario trabajar en políticas públicas que alienten a hablar de sexualidad sin prejuicios ni estereotipos.
Ana Laura Gamboa Muñoz, responsable del Observatorio de Violencia Social y de Género en el Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, de la IBERO Puebla, sostuvo que aún falta mucho por hacer en pro de los derechos de los miembros de la comunidad, como en el caso de las investigaciones de crímenes de odio, puesto que se tiene que hacer un diagnóstico en todo el estado que permita analizar la situación para poder dar resultados positivos.
Apuntó que también es necesario que se capacite y sensibilice a los funcionarios públicos, debido a que aún existen muchos casos de discriminación por parte de prestadores de servicios, por lo que es importante que se implementen políticas públicas.


