Como miembro destacado de la comunidad científica nacional e internacional, en entrevista exclusiva para Crónica Puebla, el doctor Guillermo José Ruiz Argüelles reconoce que la pandemia del COVID-19 “es uno de los problemas de salud más grandes a los que se ha enfrentado la humanidad”.
Especialista en medicina interna y hematología –su nombre se integra al corpus de revistas científicas arbitradas internacionales–, Ruiz Argüelles sostiene que “sin duda” se contará a corto plazo de una vacuna para frenar esta letal enfermedad, cuya complejidad explica al señalar que “reconocer las limitaciones de la ciencia es parte importante de la mente de un científico”.
El coronavirus ya ganó el primer round, ha ido por delante de la ciencia. ¿Llegó para quedarse o se le puede aniquilar?, preguntamos. “Aprenderemos a convivir con este virus como hemos aprendido a convivir con otros microorganismos.
El coronavirus no ha ganado ningún round; sólo se presentó antes a la pelea”, respondió tajante.
Cuestionado sobre la falta de previsión en infraestructura de salud y personal humano, sobre todo después de que apenas en 2009 padecimos una situación similar con la pandemia de la influenza, deploró que “México invierta menos de 0.4% del producto interno bruto en investigación científica, cifra que es 10 veces menor de la que se destina en sociedades desarrolladas”.
Y acusó que “el producto interno bruto no está apoyando al producto interno inteligente y despreciar a la ciencia le está costando mucho dinero al país”.
Ruiz Argüelles se muestra pesimista sobre la posibilidad de que las cosas cambien tras la experiencia de esta emergencia sanitaria y que a corto plazo de disponga de mayor inversión; cree que “destinar más recursos a la ciencia es imperativo… salvo excepciones honrosas, dudo mucho que vaya a ocurrir”.
¿Comenzamos tarde en la atención estratégica de la pandemia o vamos bien en los tiempos?, se le preguntó “Comenzamos tarde, pero más vale tarde que nunca”, respondió sin dudarlo.

Ruiz Argüelles dijo también estar de acuerdo en la necesidad de practicar el mayor número de pruebas posibles, como lo recomendó la Organización Mundial de la Salud y como lo hizo China, tema que ha sido motivo de permanente controversia.
Afirma que “debieran hacerse más pruebas diagnósticas por reacción en cadena de la polimerasa (conocida como PCR, por las siglas de Polymerase Chain Reaction)”, pero eso no es posible, simplemente porque “no tenemos la infraestructura necesaria” En cuanto si está a favor de las llamadas “pruebas rápidas”, señaló que “las pruebas de PCR en las vías aéreas superiores sirven para hacer el diagnóstico de la infección y NO pueden ser rápidas”.
Y explica que las pruebas “rápidas” sirven para identificar inmunoglobulinas G y M en los pacientes quienes ya se han infectado y sirven para identificar a quienes ya están protegidos de la infección.
Agregó que las denominadas pruebas “rápidas” servirán para otorgar el “pasaporte de inmunidad” a quienes ya se hayan curado de la enfermedad.
¿Ha sido un problema detectar a los asintomáticos, habría alguna manera de visualizarlos?, inquirimos.
“Con las pruebas de PCR en vías aéreas superiores se pueden identificar a los infectados asintomáticos”, dijo.
En la otra gran polémica de conteo de personas enfermas, Ruiz Argüelles señaló que “el término neumonía atípica es un enorme cesto de basura en el que se acumula la ignorancia de los médicos y su incapacidad para hacer los diagnósticos precisos”.
Cuestionado sobre que más debería hacerse para enfrentar la pandemia, tanto en materia de prevención como de atención a los contagiados, Ruiz Argüelles recomendó, firme, que se deben agilizar los trámites para poder hacer más pruebas, tanto de diagnóstico como de seguimiento. Y también recomendó proteger debidamente al personal de salud, hasta ahora muy marginado, asunto que calificó como “particularmente crítico”.
—¿Cree que se le ha dado un manejo político a la situación? —Los políticos deben apoyarse en los científicos para tomar decisiones trascendentes, en algunas áreas; ésta es una de ellas. Al solicitar la opinión que le merece el doctor Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud, dijo que “es un sanitarista público y epidemiólogo muy bien entrenado”.
Y agregó: “Cualquier persona que hable en público todos los días, tarde o temprano se equivoca”. Finalmente, sobre el uso de sueros a pacientes recuperados, extrayendo su sangre para producir anticuerpos que neutralizan el virus a ellos mismos, dijo que eso es perfectamente posible, incluso en la Clínica Ruiz de Puebla se elaboró un protocolo de estudio para analizar la utilidad del plasma de pacientes convalecientes en el tratamiento de enfermos con formas graves de COVID-19.

“Con el apoyo del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Puebla hemos tratado ya a nueve pacientes con formas graves de COVID-19 y hemos obtenido resultados favorables en ocho”, reveló.
“El más reciente, agregó, es un paciente de 53 años que había ingresado con contagio el 13 de abril. Estuvo en terapia intensiva y gran insuficiencia respiratoria; se le administró plasma de convaleciente, cuyo donador se había recuperado días antes de la enfermedad y había desarrollado anticuerpos anti SARS-Cov2.
El paciente mejoró y el pasado 4 de mayo fue dado de alta. Ahora evoluciona satisfactoriamente en su domicilio”. Dijo incluso que este protocolo ha sido registrado en www.clinicaltrials del National Institute of Health en Estados Unidos y se encuentra en la fase de reclutamiento de pacientes y de donadores.
En este sentido, reconoció que es loable que esa dependencia del gobierno del estado que preside el maestro Victoriano Covarrubias Salvatori haya apoyado esta investigación, que puede redundar en el beneficio de muchos pacientes. ¿Sorprendido por todo lo ocurrido?, le apuntamos de despedida. Y confiesa: “Hasta ahora no he perdido la capacidad de asombro”.




