Especialistas vinculan el incremento con la insuficiente cobertura de programas de tamizaje y la persistencia de factores de riesgo como infecciones por virus de papiloma
Claudia Espinoza
En Puebla, de acuerdo con el informe de la Dirección de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud federal, los diagnósticos de cáncer de útero aumentaron 191 % en la entidad, al pasar de 70 en 2024 a 204 en 2025, lo que colocó al estado en el tercer lugar nacional.
En el caso del cáncer de próstata, los registros se duplicaron con un incremento del 95 %, al pasar de 114 a 223 pacientes, situando al estado en el décimo lugar del país. A nivel nacional, los aumentos fueron moderados: 21 % en cáncer de útero y 12 % en próstata.
El mismo informe reveló que otras variantes también crecieron de manera significativa en Puebla. El cáncer de cuello uterino registró un alza de 79.7 %, mientras que en el país disminuyó casi 10 %.
El cáncer de colon y recto subió 31 % en la entidad, frente a un 5 % nacional. Los diagnósticos de cáncer de ovario y estómago también se incrementaron, aunque en menor medida, con 19.6 y 15 % respectivamente.
En contraste, el cáncer de pulmón fue el único que mostró una reducción en Puebla, con una caída del 53 %, mientras que a nivel nacional bajó 4 %. En total, el estado atendió a mil 842 pacientes con algún tipo de cáncer en 2025, lo que representó un aumento del 24 % respecto al año anterior.
Investigadores de la UNAM han advertido que, en el caso del cáncer de próstata, uno de los factores que explican la alta incidencia es la resistencia de los hombres a acudir al médico.
Víctor Gómez Bocanegra, epidemiólogo y académico de la Facultad de Medicina de la UNAM, señaló que los síntomas iniciales de cáncer suelen ser ignorados, lo que deriva en diagnósticos tardíos y mayor mortalidad.
Cada año, México registra más de 25 mil nuevos casos de cáncer de próstata y alrededor de 7 mil fallecimientos, cifras que reflejan la falta de detección temprana y la necesidad de campañas más agresivas de prevención.
En el caso del cáncer de útero y cuello uterino, especialistas han vinculado los incrementos con la insuficiente cobertura de programas de tamizaje y la persistencia de factores de riesgo como infecciones por virus de papiloma humano, que en México siguen teniendo una alta prevalencia.
Estudios recientes han encontrado asociaciones entre la infección por VPH y el cáncer de próstata, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre la interacción de factores virales y genéticos.


