Claudia Espinoza
Durante el último año, Puebla registró cinco mil nuevos casos de enfermedades de transmisión sexual (ETS), entre las que destacan sífilis, gonorrea y clamidia, lo que representa un aumento del 15% respecto al año anterior.
El grupo más afectado es el de jóvenes de entre 15 y 24 años, quienes concentran el 40% de los casos.
Especialistas advierten que el repunte obedece principalmente a la falta de educación sexual integral y a las dificultades para acceder a métodos de prevención.
Gabriel Atristain Suárez, investigador de la Universidad Iberoamericana Puebla, enfatizó la necesidad de reforzar las campañas informativas y garantizar el acceso a pruebas y tratamientos oportunos.
El informe también reveló un incremento en los casos de VIH, con mil 200 nuevos diagnósticos.
Aunque las autoridades han implementado programas de detección temprana y distribución gratuita de preservativos, los
recursos aún son insuficientes, sobre todo en zonas rurales donde el acceso a servicios médicos es limitado.
Organizaciones civiles han complementado los esfuerzos gubernamentales mediante campañas de sensibilización en comunidades vulnerables.
Atristain Suárez subrayó que un enfoque integral –basado en educación, atención médica y políticas públicas efectivas– será clave para revertir la tendencia y proteger la salud de la población.


