Por: Karla Cejudo
El caos vial que ayer por la tarde ocurrió en el Circuito Juan Pablo II fue la manera en que vecinos del fraccionamiento Las Ánimas rechazan la orden municipal de retirar rejas y caseta de vigilancia.
Representantes de los manifestantes aseguraron que, si bien comprenden que las vías públicas implican libre paso de autos y personas, su seguridad es prioritaria y que el enrejado y la identificación de visitantes les sirve para evitar robos y secuestros.
“Fíjense en los delitos que se viralizan en redes sociales: los criminales sorprenden a la gente porque tienen acceso a las calles; si sirvieran las cámaras y los policías para detener esto, podríamos vivir sin estas rejas, pero ninguno de los delincuentes está en la cárcel”.
Así lo aseguró uno de los manifestantes que, igual que sus vecinos, sostenía un cartel con exigencia de que se deje el fraccionamiento tal como está. El marco legal de Puebla capital indica que ningún particular ni colonia o fraccionamiento puede colocar algo que obstruya la vialidad y la movilidad del peatón.
VECINOS DE LAS ÁNIMAS
Exigen seguridad; rechazan libre paso Instalar una reja o una caseta de vigilancia requiere pedir permiso al municipio y éste debe hacer una inspección. Si la autoridad determina que no se altera ni el medio ambiente ni se obstruyes la vialidad, procede. En 2019, el ayuntamiento de Puebla recibió 90 quejas por obstáculos en vía pública.
¿QUÉ DICE LA LEY?
El Código Reglamentario vigente en Puebla capital hace tres indicaciones: Cuando hay obstáculos en vía pública, el Ayuntamiento debe recuperar el esapacio, quitándolos (artículo 847) Quien haya construido debe retirar o demoler, además de pagar una multa (artículo 850) Son públicos, jurisdicción del ayuntamiento, los espacios que en plano oficial aparezcan como destinados a vía o equipamiento urbano (artículo 860)


