En Puebla, siete de cada 10 habitantes profesan la religión católica.
De hecho, justa o injustamente, la etiqueta de “mochos” nos ha acompañado a lo largo de la historia.
En los últimos años, sin embargo, los fieles han decrecido ante el embate de otras denominaciones cristianas, en especial las evangélicas y el credo mormón.
Aun así, el estado se encuentra entre los 10 del país con más soldados de la Iglesia de San Pedro.
Templos y parroquias se preparan en estos momentos para reabrir sus puertas en medio de la pandemia de COVID-19.
El daño económico que el cierre obligado ha causado a la Arquidiócesis de Puebla puede calcularse en millones de pesos.
No hay fecha exacta para que ello ocurra y cada recinto deberá cumplir con estrictas medidas de sanidad.
Lo único seguro es que los poblanos volverán, devotos y escrupulosos, como siempre lo han hecho, porque saben que ahí, ante sus santos, se ve más cerca la luz al final del túnel.


