En julio de 1766, mineros de Real del Monte, Pachuca, inconformes con Pedro Romero de Terreros, hacendado y dueño de las minas, deciden parar labores el 28 de ese mes.
Romero de Terreros pretendió suprimir el llamado partido (incentivo para los mineros) y reducir los jornales (el pago por un día de labor) de 4 a 3 reales y aumentar al doble las cargas de trabajo para obtener mayores ganancias.


