En el Centenario de la Batalla del 5 de Mayo, en 1962, el presidente Adolfo López Mateos, en compañía del gobernador Arturo Fernández y del entonces secretario de Gobernación federal, Gustavo Díaz Ordaz, inauguraron el monumento a Ignacio Zaragoza como parte de una serie de reconocimientos a éste por la batalla en contra de los franceses en 1862.


