Eso es, prácticamente, lo que se ve ene esta imagen del centro de la ciudad de Puebla en 1925: conductores de mulas para transportar carga. Y personas también.
La mujer, a la mitad de la calle, con el clásico vestido “de diario”: falda “hasta el huesito” del tobillo, rebozo encima de la blusa.
Las sombreros de alas grandes, para atajar el sol, infaltables en el atuendo de ellos.
Los desagües de lluvia de las azoteas, largos para superar el ancho de las banquetas.
Las lajas de la calle, encharcadas al centro.
Fotografía: Mediateca INAH


