La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) manifestó que respetará el decreto emitido por el gobierno del estado en el que establece que no existen condiciones para reactivar los trabajos en las plantas automotrices y de la construcción, y propuso un plan para el regreso a las actividades.
A través de un comunicado señaló que pese a que la industria de la construcción ha sido de las más afectadas por la pandemia de COVID-19, debido a que le ha provocado un contracción del 18 por ciento, los agremiados antepondrán su sentido de la responsabilidad social y respetarán la medida anunciada por el gobernador Miguel Barbosa Huerta.
“Nos unimos a los expresado por el Consejo Coordinador Empresarial de solicitar al Gobierno del Estado, concentre sus esfuerzos en garantizar a la ciudadanía un transporte público digno, que cumpla con las medidas sanitarias indispensables para salvaguardar a sus usuarios y por ende a sus familias”, explica.
Sin embargo, la CMIC también hizo la propuesta al gobierno de permitir el retorno de trabajadores entre el 50, 25 y 35 por ciento, dependiendo el tipo de actividad de la obra, y un regreso paulatino basándose en el cambio de color del semáforo epidemiológico de la entidad.
Lo anterior porque- resaltó- la industria de la construcción incide en 185 de las 262 ramas económicas.
Por último expresó su confianza en la sociedad para mantener las medidas de sana distancia para frenar los contagios y se pueda tener una reanudación de actividades que permita recuperar empleos y fortalecer la economía.



