Registró un aumento del 0.14 % respecto a la quincena anterior; en el país fue de 0.47 %
Claudia Espinoza
El Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un incremento de 0.47 % durante la primera quincena de noviembre de 2025 en comparación con la segunda quincena de octubre, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
En Puebla, el aumento fue de 0.14 % en el mismo periodo, mientras que a tasa anual la inflación nacional se ubicó en 3.61 % y en la entidad poblana el alza fue de 2.4 puntos porcentuales.
En el panorama económico nacional, especialistas advierten que los mexicanos enfrentarán una cuesta de enero complicada en 2026, ya que durante los primeros tres meses del año se reflejará en los precios el impacto de los incrementos en impuestos aprobados por el Gobierno Federal.
El índice subyacente, considerado mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios al excluir productos de alta volatilidad, mostró aumento de 0.04 % en la primera quincena de noviembre.
A tasa anual, la inflación subyacente se mantuvo en 4.32 %, el mismo nivel observado a finales de octubre.
En su interior, los precios de los servicios subieron 0.25 %, mientras que los de las mercancías disminuyeron 0.19 %.
El Banco de México mantiene como meta una inflación de 3 %, con una variación de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.
Aunque la inflación general se encuentra dentro del rango objetivo, la persistencia de presiones en los servicios y los factores locales como los bloqueos carreteros en Puebla generan un entorno de incertidumbre que podría intensificarse con la entrada en vigor de los nuevos impuestos en 2026.
El doctor Luis Alberto Ramírez, profesor de Economía en la Universidad Iberoamericana Puebla, señaló que, si bien la inflación general se mantiene dentro del rango objetivo del Banco de México, la persistencia de presiones en los servicios refleja un problema estructural que no puede ignorarse.
“La economía mexicana enfrenta un dilema: por un lado, los precios de las mercancías muestran cierta estabilidad, pero los servicios continúan encareciendo, lo que afecta a las familias de ingresos medios y bajos. Este fenómeno evidencia que la política monetaria, aunque efectiva en contener la inflación general, requiere complementarse con medidas fiscales y de productividad”, explicó.
Ramírez advirtió que la entrada en vigor de nuevos impuestos en 2026 podría intensificar la percepción de incertidumbre entre consumidores y empresas.


