Germán Campos Ramos
Ante la amenaza que representa la variante Delta del virus SARSCoV-2, la Secretaría de Salud implementó un cerco sanitario en el Aeropuerto Internacional de Puebla Hermanos Serdán para detectar casos.
La terminal de bajo tráfico, ubicada en Huejotzingo, despacha principalmente vuelos a Cancún y Tijuana, eventualmente a Monterrey, Guadalajara, Puerto Vallarta y a Texas (Estados Unidos).
La semana pasada, los casos de COVID-19 se contaban por decenas entre un grupo de 500 jóvenes, tras su viaje a Cancún para festejar su graduación de preparatoria, lo que provocó que la Secretaría de Salud de Quintana Roo presumiera que llegaron infectados, lo que tuvo una respuesta oficial del gobierno de Puebla que reviró dicha versión.
En el aeropuerto poblano fueron habilitadas cámaras térmicas para el monitoreo de la temperatura, si alguna persona presente síntomas de COVID-19 o tuviera contacto con alguien infectado, la Secretaría de Salud recaba sus datos y se les realiza la prueba PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa).
De enero a mayo, el aeropuerto registró un total de 201 mil 376 pasajeros, lo que representó un incremento de 185 mil en comparación con el año pasado, cuando la pandemia estaba en uno de sus máximos picos.


