De enero a marzo pasados se brindaron, en total, 182 atenciones por embriaguez
Claudia Espinoza
En los primeros seis meses del año, Puebla registró un aumento en los casos de intoxicación por consumo de alcohol, con más de 382 personas atendidas en hospitales públicos por episodios agudos.
De acuerdo con el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, en el primer trimestre de 2025, Puebla reportó 182 casos de intoxicación alcohólica, con un promedio de dos personas por día.
La distribución por género muestra una clara predominancia masculina: 138 hombres y 44 mujeres atendidos en los primeros tres meses del año.
Para el segundo trimestre, la cifra supera los 200 casos.
Especialistas advierten que el consumo entre mujeres va en aumento, especialmente en contextos laborales precarios y entornos familiares disfuncionales.
Puebla se ubica entre los cinco estados con mayor incidencia de enfermedades hepáticas asociadas al consumo crónico: 143 casos de cirrosis hepática alcohólica y 70 casos de enfermedad alcohólica del hígado.
Estas cifras corresponden al primer trimestre de 2025 y reflejan un patrón de consumo sostenido que, en muchos casos, no recibe atención médica ni psicológica oportuna.
El Centro de Integración Juvenil (CIJ) de Puebla ha alertado sobre el creciente número de adolescentes que presentan signos de dependencia.
En lo que va del año, más de un tercio de casos atendidos corresponden a jóvenes entre 15 y 19 años, quienes combinan el consumo de alcohol con otras sustancias como cannabis, cristal y cocaína.
El centro indicó que la edad de inicio en el consumo de alcohol se ha reducido, y muchos jóvenes acceden a bebidas alcohólicas en fiestas escolares, tianguis y comercios sin regulación.
Factores como el desempleo juvenil, la migración, la violencia intrafamiliar y la normalización del consumo en celebraciones comunitarias contribuyen a que el alcohol se convierta en una vía de escape emocional y social.
Además, el acceso limitado a servicios de salud mental y la estigmatización de la adicción dificultan que las personas busquen ayuda profesional.
El doctor Julián Ríos Martínez, investigador del Instituto de Ciencias de la Salud de la BUAP, advirtió que el fenómeno del alcoholismo en Puebla debe analizarse desde una perspectiva estructural.
Señaló que “la adicción al alcohol no es solo un problema individual, sino el reflejo de una serie de carencias sociales, educativas y económicas que se han acumulado por décadas. En muchas comunidades, el alcohol cumple funciones de cohesión social, de escape emocional y de sustituto de atención médica. Si no se atienden las causas profundas, cualquier política será superficial”.


