Las personas que han sufrido golpes severos por accidentes viales, caídas, o durante la práctica de deportes pueden tener una crisis de epilepsia que se manifiesta con episodios de rigidez, desvanecimientos breves, alucinaciones, alteraciones del tacto o cambios bruscos de comportamiento, y no sólo convulsiones evidentes.
Así lo alertó ayer Arturo García Galicia, neurólogo jefe de investigación en salud del IMSS San José, al subrayar que tres de cada 200 personas en México padecece esta enfermedad neurológica.
Añadió que quienes han padecido golpes deben mantenerse atentos a estas señales.
Y a trastornos sensoriales, como ver imágenes irreales o sentir cambios de temperatura, texturas o tacto de cosas o personas que no ocurrieron.
Aunque las causas de la epilepsia son variadas y en la mitad de los casos se desconoce el motivo, el médico investigador aseguró que las percepciones y las crisis descritas son indicadores claros de la enfermedad y se debe acudir al médico especialista: internista que derivará a un neurólogo.
Haber padecido paludismo, neurocistercosis, meningitis y otras afecciones que privan de oxígeno al cerebro también desencadenan epilepsia.
Los pacientes de esta enfermedad pueden llevar una vida normal si reciben tratamiento a tiempo, dijo.


