Por: Germán Campos Ramos
Un recubrimiento de nanomateriales capaz de inactivar el virus SarsCoV-2 fue creado por científicos mexicanos en laboratorios en Puebla. Se trata de un sintético que ya mostró su eficiencia en el hospital La Margarita del IMSS, donde se usó para separar pacientes infectados de COVID-19.
El grupo interdisciplinario surge del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y el líder del proyecto, Joel Molina Reyes, explica que se trata de un recubrimiento “fotocatalítico de óxido de titano dopado con nanopartículas metálicas”, es decir, de tamaño suficiente para aislar del virus.
Narra que con el material se cubrieron unos paneles que funcionan como biombos plegables que fueron entregados en 2020 al hospital de La Margarita para colocarse entre las camas de los afectados del coronavirus.
“Dos meses después, el 18 de febrero pasado, se hizo una revisión preliminar del uso de estas estructuras y se comprobó que efectivamente estaban funcionando al disminuir el tiempo de hospitalización de pacientes de coronavirus que no requirieron tratamiento de cuidado intensivo, pues el tiempo promedio de hospitalización pasó de 25 a 20 días usando estas estructuras”, dijo a la prensa.
“Esto demuestra el impacto directo del proyecto, y nos ha motivado a seguir desarrollando el recubrimiento fotocatalítico, ahora para las caretas de protección personal”, resaltó Molina, quien opina que este tipo de estructuras abre la posibilidad de que llegue a multitudes.
Según el científico, el proyecto es resultado de una aplicación directa de conocimientos fundamentales de electrónica de estado sólido y de ciencia de materiales, donde se investigan materiales de estado sólido como semiconductores en forma de películas delgadas y que se utilizan para fabricar dispositivos electrónicos integrados.
“Nosotros utilizamos tres materiales diferentes del estado sólido: películas metálicas, películas dieléctricas y películas semiconductoras”, difundió el INAOE. En este proyecto se requirió de otras disciplinas como microelectrónica, espectrofotometría y colorimetría, además de nanoelectrónica y microbiología, concluyó.




