De cuatro a 10 años de prisión y multas de hasta dos mil días de salario mínimo (hoy, 246 mil 440 pesos) se imponen en Puebla a quienes se lleven un cadáver de la vía pública como lo hicieron ayer familiares de un joven asesinado en Canoa.
Encubrimiento es el delito que puede acusarse a los familiares y a toda persona que mueva un cuerpo en esas circunstancias porque altera las evidencias para esclarecer el homicidio.
El protocolo también fue quebrantado por los empleados del Servicio Médico Forense (Semefo) y policías, quienes cedieron a la presión de la familia y los vecinos que se congregaron alrededor del cuerpo, que yacía en medio de un camino.
En la conducta de todos hay obstrucción de justicia, que se sanciona con 15 días y hasta dos años de prisión; testigos afirmaron que policías y técnicos forenses temieron que la situación escalara en violencia y permitieron la sustracción del cuerpo.


