Por: Guadalupe Juárez
En medio de la pandemia, el Instituto Nacional de Migración (INM) en su delegación en Puebla no tomó temperatura a quienes se encontraban ahí; la mayoría de su personal no utilizó cubrebocas, no respetó la sana distancia e inclusive registró hacinamiento con personas que dormían en el suelo.

En el documento, la CNDH detalló que la delegación del INM en Puebla fue de las siete en el país –además de Ciudad de México, Aguascalientes, Baja California, Colima, Yucatán y Chiapas– que no llevaban a cabo la toma de temperatura, a pesar de que forma parte del protocolo en la contingencia sanitaria en el país.
La CNDH también señala que se violó la Ley de Migración, que prohíbe que el número de migrantes supere la capacidad física de cada estación, sin embargo en las visitas de supervisión encontraron cinco delegaciones en hacinamiento, entre ellas la de Puebla.
A esto se suma que sólo 38% del personal del lugar utilizaba cubrebocas y no respetaba la sana distancia. El organismo también investiga la denuncia de un migrante salvadoreño que relató que fue detenido en Santo Tomás Chautla –sin identificar si eran policías estatales o municipales–; lo golpearon y lo llevaron a la estación migratoria. A pesar de las lesiones en piernas, espalda y torso, no fue revisado por ningún médico.


