Ayer, con 280 casos nuevos de COVID-19, Puebla comenzó la etapa en que debe estar en alerta máxima para evitar que los contagios se dupliquen por tercera vez y no haya modo de atender a los enfermos.
Ese es el panorama que plantean las cifras de contagio.
El gobernador Miguel Barbosa hizo un llamado urgente a la población, para aplicar las recomendaciones sanitarias.
Advirtió que se adecuarán las fechas y las formas de volver a la actividad, tras el confinamiento recomendado por la pandemia y el cese de actividad decretado para evitar contagio.
“No podemos pensar que la nueva normalidad se ponga en marcha así como estaba prevista”, indicó el mandatario al advertir que este es el momento más alto de contagio.
“No queremos entrar en un choque con la sociedad”, acaró, cuando indicó que no se puede detener el regreso a la nueva normalidad, pero pidió acatar las previsiones de la alerta máxima.
Esto implica que siguen suspendidas las actividades de la industria automotriz y de la construcción, así como las no esenciales. Continúa el “No circula”.
También se mantienen medidas sanitarias en mercados, se cierran tianguis, no se permite la venta de alcohol en botella abierta ni las aglomeraciones ni reuniones sociales o deportivas.
Se subraya la petición de quedarse en casa, mantener sana distancia, lavar manos con frecuencia, limpiar espacios, objetos personales y de uso común.
Indispensable, el cubrebocas.
Vía Facebook, la Secretaría de Salud estatal mantiene abierta conversación de messenger para dar orientación.



