Isaac Torres Cruz
A lo largo de las últimas décadas, se ha descrito que la oxitocina es una sustancia relacionada con el apego emocional, así como para facilitar el parto y estimular la secreción de leche para amamantar, por lo que se ha ganado el título de “la hormona del amor”.
No obstante, científicos de la Universidad de California en San Francisco presentaron un estudio en el cual señalan que la eliminación del receptor de oxitocina no interfiere con la monogamia ni con el parto, al menos en los ratones de pradera, famosos por su fidelidad de pareja.
El equipo encontró que estos roedores se reproducían sin receptores para la oxitocina y mantenía su comportamiento monógamo de apareamiento, apego y crianza; las hembras dieron a luz y produjeron leche, aunque en menor cantidad que las que sí tenían los receptores.
“Este estudio nos dice que la oxitocina es probablemente sólo una parte de un programa genético mucho más complejo”, señaló Devanand Manoli, autor principal del artículo.
El coautor Nirao Shah, de la escuela de Medicina de Stanford, agregó:
“Si podemos hallar la vía clave que media el comportamiento de apego y vinculación, tendremos un objetivo eminentemente farmacológico para aliviar los síntomas del autismo, la esquizofrenia y muchos otros trastornos psiquiátricos”.


