Por: Diana López Silva
Evitar la vacunación de refuerzo es un problema que puede poner en circulación nuevamente al virus SARS-CoV-2 o sus variantes y generar nuevas olas de contagios, alertó María del Rocío Baños-Lara, especialista en Ciencias Microbiológicas y Bioquímicas.
Esta semana llamó la atención la baja afluencia de jóvenes de 18 años en las sedes de vacunación indicadas, para aplicar la dosis de refuerzo contra COVID-19 o la primera y segunda dosis para los rezagados.
¿MIEDO A LA VACUNA?
Para la investigadora de la facultad de Medicina de la UPAEP, es difícil determinar la razón por la cual los jóvenes no acudieron al llamado.
“Desconozco las razones, pero puedo imaginar que pueden pensar que ya están protegidos porque tienen un esquema completo, o que ya se enfermaron y les fue bien, o pueden tenerle miedo a los efectos adversos y eso les hace detenerse”.
EL VIRUS SIGUE AQUÍ
Alertó que, en la medida en que menos gente esté protegida, hay más posibilidad de que surjan nuevas variantes mejor adaptadas al organismo humano y que disminuyan la inmunidad que se ha producido en el organismo o reduzcan la eficacia de las vacunas, causando enfermedad, hospitalización y muerte.
Por ello hizo un llamado a ver la situación como un problema global, que afecta a toda la sociedad.
VACUNARSE NO ES BLINDARSE
Descartó que el fenómeno de inasistencia sea exclusivo de los jóvenes, pero consideró fundamental conocer la razón.
“Tenemos que pensar en términos de salud global; si hay gente que no está vacunada ni siquiera con una dosis, en algún momento pueden contagiarse y volver a poner el virus en el escenario”.
La académica agregó que la inmunidad puede desvanecerse a los ocho, seis o incluso tres meses, según estudios recientes.
“Esto nos lleva a la necesidad de estarnos vacunando constantemente y por eso es importantísimo que, si hay un llamado a vacunar, aprovechemos las vacunas”.
PROBLEMA DE COMPORTAMIENTO
La virologa remarcó la necesidad de mantener las medidas preventivas, a pesar de estar vacunados, ya que “el hecho de que esté vacunada no quiere decir que esté blindada”.
Hizo un llamado a hacer todo para evitar el contagio, porque es un problema de comportamiento: “el virus está ahí y lo único que tenemos desde el comienzo para defendernos es nuestro comportamiento, la prudencia, la mesura y el ser conscientes de que mi salud afecta la salud de los otros”.
Señaló que el mejor escudo para reducir enfermedad grave, la hospitalización o la muerte por SARS-CoV-2 o sus variantes es la vacunación, pero también el uso de cubrebocas, la sana distancia y evitar aglomeraciones , así como la frecuente higiene de manos con agua y jabón o alcohol gel.


