Por: Mariana Flores
La Secretaría de Salud estatal advirtió sobre el consumo de los tratamientos milagro a base de dióxido de cloro o clorito sódico, solos o combinados, que se comercializan principalmente en redes sociales, con la falsa promesa de prevenir e incluso curar la enfermedad provocada por el coronavirus, entre otros padecimientos.
La búsqueda por una cura que ponga fin a la pandemia y el temor a ser víctima del virus animó el consumo de diversos productos sin sustento médico, como en el inicio de la crisis sanitaria con la dexametasona.

Los comerciantes de este producto lo llaman “Suplemento Mineral Milagroso” y se tiene el reporte de que es distribuido en el municipio de Rafael Lara Grajales, en la región centro de la entidad poblana, ofreciéndose en distintas presentaciones a través de plataformas digitales.
“Se hizo la declaración de los riesgos de consumir lo que en medicina se conoce como productos milagro, la recomendación es para evitar que la gente comience a ingerir productos que no tienen nada que ver con el tratamiento o la potencial curación de COVID-19”, señaló José Huerta Romano, subdirector de Vigilancia Epidemiológica, en entrevista a Crónica Puebla.
De acuerdo con un comunicado emitido por la dependencia, la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios de los Servicios de Salud del Estado de Puebla (DPRIS) se encuentra haciendo las investigaciones correspondientes, para detectar la posible venta de la “cura milagrosa”, en distintos puntos de la entidad.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha descalificado la utilización de productos que contengan dióxido de cloro o clorito de sodio por vía oral, intravenosa, intramuscular y subcutánea en pacientes con sospecha o diagnóstico de coronavirus, a razón de que no hay ningún estudio que avale su uso.
CLORO, ENEMIGO SILENCIOSO
Orlando Bretón, médico certificado en COVID-19, afirmó que a pesar de que el cloro es un elemento que se alberga en nuestro sistema de forma natural, su ingesta es potencial riesgo de intoxicación. No obstante, reconoció que desde hace años el producto es comercializado clandestinamente, bajo la falsa promesa de curar diabetes y cáncer.
“Actualmente, las redes sociales están llenas de testimonios de gente que supuestamente se curó, pero la lista de peligros es bastante larga. De hecho, hay cero documentación al respecto de que en algún hospital o en alguna institución se haya utilizado para curar alguna afección o coronavirus”, explicó.
Reprobó que con la intención de obtener un beneficio económico, algunos prometan la prevención y cura de padecimientos, jugando con el recurso más valioso de la población, especialmente en zonas más marginadas: la fe.
“Cuando no se curan, la gente a la que le compraron sólo les dice: ya estaba de Dios”, subrayó.
Resaltó que a diversas instituciones de salud en la capital poblana han llegado pacientes con problemas renales por ingerir sustancias con altas cantidades de cloro.
“Se han hecho reportes de personas que lo consumieron y presentaron insuficiencia respiratoria y hepática, ritmos cardiacos anormales. Es una sustancia muy fuerte que está causando daños severos”, sentenció.
NEBULIZADORES, OTRA AMENAZA
Otra de las modas que se encuentran en redes sociales es la utilización de nebulizadores de bolsillo, con un costo que va de los 100 hasta los 500 pesos, dependiendo de la calidad. Estos utilizan la misma sustancia, aunque no es ingerida de forma directa, también puede causar afectaciones a vías respiratorias.
La inhalación a través de nebulizadores puede generar edema pulmonar, broncoespasmos, neumonitis química y edema de glotis e incluso producir la muerte si las exposiciones están por encima del valor límite profesional.
ALTAMENTE NOCIVO
El dióxido de cloro o clorito de sodio es una sustancia de color amarilla-rojiza, con 28 por ciento de cloro diluido en agua destilada. Principalmente se utiliza para blanquear papel, desinfección de superficies industriales, en plantas de tratamiento de agua y en descontaminación de construcciones. Es la capacidad de reacción con el agua, la que permite la eliminación de bacterias y microorganismos en medios acuosos. Su consumo es altamente nocivo para la salud.


