Diana López Silva
En memoria de todas las víctimas de violencia en México y como clamor por la justicia y la construcción de la paz, ayer parroquias de diferentes puntos del estado se sumaron a un minuto de repique de campanas.
A las 15:00 horas las campanas de distintos templos comenzaron a sonar durante un minuto, como una invitación a los creyentes y ciudadanos en general para recordar a quienes han padecido violencia en el país.
Esta actividad fue convocada a nivel nacional al cumplirse un año de que “fue derramada la sangre de nuestros hermanos sacerdotes jesuitas Javier y Joaquín, en la Sierra Tarahumara. Les arrebataron la vida tratando de salvar a Pedro Palma, quien fue asesinado junto a ellos, a los pies del Sagrado Corazón, en el altar de la iglesia de Cerocahui, Chihuahua”.
Al respecto, la Arquidiócesis de Puebla señaló que estos decesos sacudieron profundamente a la Iglesia y la convocó a múltiples acciones, porque todavía no hay justicia para ellos y para tantas personas que han sido y son sometidas a la violencia; “ya son años de injusticia e impunidad en México”.
Es por ello que la Compañía de Jesús, la Conferencia del Episcopado Mexicano y la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México hicieron un llamado a repicar por un minuto las campanas de todos los templos y capillas.
Señalaron que el 20 de junio de 2022 avivó la necesidad de renovar el compromiso para construir la paz en el país, apelando a las palabras del Papa Francisco:
“Creemos que Dios hoy cuestiona toda justificación de la indiferencia, nos sentimos llamados a ser parte activa en la rehabilitación y el auxilio de las sociedades heridas, como la nuestra; vamos a traspasar prejuicios, barreras históricas o culturales”, se concluyó por parte de los convocantes.


