** Académicos llaman a las autoridades a monitorear la densidad poblacional y regular los asentamientos, para garantizar un suministro adecuado para toda la población
Ilse Aguilar
En un contexto de estrés hídrico en diversas regiones del país, como Guanajuato y Querétaro, expertos pronostican un posible aumento en la migración hacia Puebla en los próximos dos o tres años.
Francisco Javier Sánchez Ruiz, profesor de la Facultad de Ingeniería Ambiental y Desarrollo Sustentable de la UPAEP, destacó la importancia de evaluar la densidad poblacional y el desarrollo de nuevos conjuntos habitacionales en el estado ante la escasez de agua que comienza a evidenciarse en entidades como San Luis Potosí, Durango, Guanajuato, Querétaro y Zacatecas.
Señaló que Puebla podría convertirse en un destino para aquellos habitantes en busca de mejores condiciones de vida, pero enfatizó la necesidad de que la empresa concesionaria del agua mejore su servicio y garantice un suministro adecuado para toda la población, ya que en Puebla actualmente no se cubren las necesidades de agua por habitante.
Requerimiento diario
El problema del suministro es agravado por fugas, desperdicio y robo en zonas habitacionales no registradas dentro de las áreas de cobertura, lo que contribuye a que Puebla alcance los 25 o 30 litros por habitante cada tercer día, destacó.
“Es el principal factor dentro de las pérdidas de este vital líquido y el mal servicio que puede estar dando la concesionaria a los habitantes, no cumpliendo el requerimiento mínimo diario de agua para subsistir”, comentó el académico.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), son necesarios entre 50 y 100 litros de agua por persona al día para garantizar que se cubran las necesidades básicas y que no surjan grandes amenazas para la salud.
Saqueo desmedido
Exhortó a las autoridades gubernamentales a monitorear la densidad poblacional y regular los asentamientos, evitando generar nuevas unidades habitacionales en zonas de difícil acceso para la distribución del agua.
Destacó la importancia de una migración y crecimiento poblacional ordenado, ya que este recurso suele ser obtenido de cualquier forma para satisfacer las necesidades humanas, lo que provoca un saqueo desmedido.
Sánchez Ruiz dijo que también se debe analizar el estado de las presas, mencionando especialmente La Soledad, Nexapa, Necaxa y Tenango, en un contexto de disminución en las precipitaciones.
Señaló que las plantas de tratamiento de aguas residuales no reciben el mantenimiento adecuado ni son modernizadas, lo que afecta la calidad del agua suministrada.
Finalmente, el profesor invitó a la sociedad a reportar fugas y desperdicios de agua y a tomar conciencia sobre la importancia de conservar este recurso no renovable, pues la población lo requiere para la vida cotidiana.
Crisis hídrica
Gabriela Pérez Castresana, investigadora del Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente Xabier Gorostiaga, SJ (IIMA) de la IBERO Puebla, coincidió en que la crisis hídrica es provocada por el aumento exponencial de la población, la cual se agrava por fugas y mal manejo en la red de distribución de agua potable.
A esta problemática se suma la sobreexplotación de los cuerpos naturales de agua, que, en esencia, son el principal suministro para los hogares.
En Puebla, refirió que el agua que se consume cotidianamente proviene del acuífero del valle de Puebla y, aunque estudios independientes de investigadores poblanos afirman que su explotación se ha llevado más allá del límite de su capacidad, dijo que este cálculo es incierto, porque no hay datos realistas ni actualizados sobre el estado del acuífero en Puebla.
“El último estudio que llevó a cabo la Conagua fue hace 14 años. Tenemos un problema grave acá y es un problema que tiene que ver también con el cambio climático”, acotó.


