Miembros del Conahcyt sugirieron la creación de un observatorio comunitario que establezca medidas prioritarias
Claudia Espinoza
La creación de un observatorio comunitario socioambiental que permita contar con información periódica de lo que ocurre en la cuenca del Río Atoyac y que establezca qué medidas prioritarias deben implementar los gobiernos de Puebla y Tlaxcala.
Esa fue la propuesta hecha por investigadores del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencia y Tecnología (Conahcyt) tras una reunión en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).
En el marco del Foro Regional “Diálogo entre comunidades, academia y gobierno sobre la problemática multidimensional de contaminación en la Cuenca del Alto Atoyac: avances en las agendas de trabajo”, señalaron que dicho centro podría planear y llevar a cabo el seguimiento de las acciones de las autoridades, de forma conjunta con la sociedad y empresarios, que permitan la recuperación de la calidad del agua y disminución de la contaminación del río.
Además, buscaría promover el sostenimiento de la gestión comunitaria del agua, de manera que los comités que hay en comunidades de tipo rural se fortalezcan en sus capacidades administrativas y en la visión del agua como un bien común.
Los especialistas de diferentes universidades del país y adheridos al sistema de investigación del consejo manifestaron que además se podría tener información periódica de lo que sucede en la cuenca para enfrentar las contingencias y denunciar la contaminación.
Se busca la creación de un sistema permanente de vigilancia epidemiológica específica de la salud de la población en riesgo, con un enfoque integral.
Además, que se establezca un plan de acción para atender de manera integral las necesidades de salud de las poblaciones en situación de vulnerabilidad social; que se promueva una contraloría social y académica y se considere el cambio climático como un elemento que agrava la devastación socioambiental.
Andrés Barreda Marín, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló que “hay una industria contaminante en proceso de avance; nunca habíamos visto crecer tanto a la industria sin mecanismo de control contra la contaminación”.
Los especialistas pidieron que los congresos de Puebla y Tlaxcala legislen la situación de la Cuenca como una región de emergencia sanitaria y ambiental, para garantizar los derechos humanos a un medio ambiente sano, al agua y su saneamiento, y a la participación comunitaria en la toma de decisiones.
Y que el gobierno federal, junto con los de Puebla y Tlaxcala, realice un programa de restauración integral ambiental para sanear el río Atoyac, tomando en cuenta a las comunidades en la toma de decisiones.


