Diana López Silva
La petición del Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación (Conapred) para que las escuelas no nieguen el ingreso de alumnos con cabello largo o teñido ha causado reacciones divididas en diferentes áreas del sector educativo, pues estudiantes que han padecido por reglamentos estrictos coincidieron en que “no estudiamos con el cabello”.
A raíz de 487 quejas atendidas por Conapred a nivel nacional del 3 de enero al 15 de agosto de este año, de alumnos y alumnas discriminados por el aspecto de su cabello, el Consejo emitió una recomendación para que las escuelas respeten “el libre desarrollo de la personalidad y el derecho a la educación”.
NO ESTUDIAMOS CON EL CABELLO
Jóvenes estudiantes entrevistados en calles de la ciudad de Puebla celebraron la recomendación del Conapred, pues consideran innecesaria la presión en las escuelas por su apariencia.
Israel Caballero, de 18 años de edad, estudiante universitario en Artes Plásticas, consideró que es muy buena idea dejar de exigir el famoso casquete corto, en el caso de los hombres.
“En primaria y secundaria me regañaron mucho por dejarme el cabello largo y sí era como una parte de mí que necesitaba sacar, y en prepa me permitieron eso; había más libertad y me sentí muy a gusto”.
Rubí Ángeles, de 23 años de edad, señaló que no tiene nada de malo mostrar un estilo propio. “Es parte de nuestra identidad y de quienes somos y, como dicen, no se estudia con el cabello, entonces no tiene nada de malo”.
Saúl Domínguez, universitario de 19 años de edad, opinó que todos los niños deberían expresarse, ser ellos mismos sin que otras personas los juzguen y les digan que no deben traer el cabello largo; “porque, en sí, ¿eso en qué afecta? El niño quiere hacerlo y ya”.
Finalmente, Fátima Nolasco, estudiante de 21 años de edad y quien luce unas mechas púrpura en el cabello, consideró injusto que en el pasado le bajaran puntos por el cabello. pues siempre tuvo buenas calificaciones, y defendió que es un asunto de libre desarrollo de cada persona.
Recordó que en las escuelas siempre dicen que la imagen es un asunto de formación para acceder a un trabajo en el futuro, “pero en otros países te dejan ser como quieras; simplemente es algo muy estereotipado y muy tonto. Creo que es importante que desde pequeños aprendamos a ser personas individuales y no sólo ser un grupo de borregos”.
SON VALORES
Sin embargo, el punto de vista cambió al entrevistar a una madre de familia.
Jessica Meza, abogada y mamá de un estudiante de primero de secundaria, quien lo acompañaba debidamente uniformado y peinado con casquete corto, aseveró que está mal el Conapred.
“Está mal, porque se supone que a la escuela vas a aprender valores, educación; todo depende de la escuela”.
Opinó que es un asunto de valores, para evitar la falta de respeto en todos los ámbitos; “porque, ¿ahorita cómo estamos? Hay mucha división de la familia; entonces, si no hay respeto, ellos al rato van a ser delincuentes, drogadictos”.
SEAMOS INCLUYENTES
Aurora González Tejeda, presidente nacional de la Federación Nacional de Asociaciones de Padres de Familia A. C. (Fenapaf), lamentó que 487 estudiantes no pudieran ingresar a las aulas por discriminación debido a su apariencia, y pidió a las instituciones educativas ser incluyentes.
“No hay que impedir el ingreso de estudiantes a las aulas porque porten cabello pintado o tengan el cabello largo; es mejor que en las escuelas, más que la apariencia, se cuide la higiene”.
Destacó que son nuevos tiempos y se debe trabajar en un esquema de inclusión y aceptación a las preferencias de vestuario y apariencia de todos los escolares.
Reconoció que hoy, tras el confinamiento por la pandemia, “lo fundamental es rescatar los tiempos perdidos en conocimientos y dejar a un lado cualquier tipo de discriminación, que en nada abona”.
PENSAR EN EL FUTURO
Dulce María Pérez Torres, psicóloga y socióloga de la UPAEP, señaló que, con la atención a la diversidad, actualmente se acepta todo tipo de expresión cultural por parte de los jóvenes.
No obstante, resaltó que los menores deben saber que si van a una escuela no es correcto que vayan así.
Alertó que el problema será para los padres de familia, “porque la institución puede aceptar que vayan como quieran, pero son los padres de familia los que van a lidiar con estas situaciones”.
“Los papás serán responsables cuando en el futuro el hijo quiera estudiar Medicina y quiera ir con el cabello pintado de morado, de amarillo, o no quiera usar uniforme blanco y quiera ir con uniforme negro, porque es su derecho”, dijo.
Concluyó que los papás deben saber qué es lo que quieren para sus hijos en el futuro”.
Finalmente, la diputada por el Distrito 11 de la capital, Xel Arianna Hernández García, presidente de la Comisión de Educación del Congreso de Puebla, pidió esperar a que se designen los lineamientos precisos sobre el tema, “poniendo por encima de todo la legalidad y, por supuesto, el respeto a los derechos humanos y a la expresión de los menores y los infantes”.
Hasta el momento, la Secretaría de Educación en Puebla no se ha pronunciado al respecto.


