Blanca Laura Ollivier Palacios, jueza de lo Penal de la Región Judicial Centro, con sede en Puebla, solicitó y obtuvo el amparo y la protección de la justicia federal por temor a que en su contra se ejecute una orden de aprehensión tras haber liberado, inexplicablemente, a presuntos cómplices de Marco Antonio “N”, alias
“El Negro”, “El Gordo” o “El Bombón”, detenido e identificado por el gobierno del estado como el principal líder de las actividades criminales en esta capital.
“El Negro” fue aprehendido el pasado 28 de febrero, tras una balacera, junto con dos de sus cómplices, Carlos N., de 34 años de edad, y Alicia N., de 32, en la colonia La María cuando intentaban realizar una acción de compraventa de droga. La Fiscalía de Secuestro y Delitos de Alto Impacto (FISDAI) identificó a Carlos N. como el chofer de la camioneta pick-up de color rojo marca GMC en la que viajaba el grupo y a Alicia N. como esposa de Marco Antonio N, quien estaba a bordo del vehículo con 15 dosis de sustancia granulada con características similares a la droga conocida como cristal y una pistola calibre 9 milímetros.
Los detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad competente; sin embargo, la jueza Ollivier Palacios, en quien recayó el asunto, dejó en libertad a los dos acompañantes de “El Negro” pese a la evidencia y a que
simultáneamente se efectuó un cateo en un domicilio de la colonia Loma Linda, relacionado con la banda, en donde se hallaron 32 bolsas con droga, un arma larga, un cargador, 38 cartuchos, 38 anillos metálicos, 29
relojes de distintos modelos, un estrobo y un cordón con la leyenda “Policía Federal”.
Según el expediente, la jueza consideró la detención del chofer y de la mujer como ilegal porque dijo que era “ilógico” y “poco creíble” que a la hora de la detención vendieran droga, además de que “ya estaban cerca de
su domicilio”.
El caso provocó revuelo e incluso el gobernador Miguel Barbosa Huerta denunció, sin mencionar nombres, que hay jueces coludidos con el crimen organizado. “Vamos a revisar que los jueces y ministerios públicos estén actuando con absoluta legalidad y no haya colusión con el crimen”, señaló. A la fecha son seis los que se encuentran bajo investigación en Puebla por asuntos similares, uno de ellos la citada Ollivier Palacios.
Fue el pasado 13 de mayo cuando la jueza tramitó la protección de la justicia federal ante el Juzgado Cuarto de Distrito de Amparo en Materia Penal en el Estado de Puebla, por miedo a ser detenida, bajo el expediente
número 338/2020.
En el documento, copia del cual obra en poder de Crónica Puebla, Blanca Laura Ollivier Palacios asegura ser una persona honorable y apunta que “no obstante, he visto por diversos medios que por el desempeño de mi cargo
he sido objeto de múltiples críticas y comentarios negativos”.
Cuenta, incluso, que el pasado 12 de mayo fue informada por personas que conocen su trabajo como juzgadora, “que circulaba el comentario de la existencia de un procedimiento seguido en mi contra (…) anticipándome que un juez (…) había dictado UNA ORDEN DE APREHENSIÓN EN MI CONTRA PARA PRIVARME DE LA LIBERTAD E INGRESARME AL CENTRO DE RESINSERCIÓN SOCIAL DE LA CIUDAD DE PUEBLA”.
Al final, reconoce que “temiendo que se ejecute en contra mía alguna arbitrariedad y sea detenida, ya que la quejosa no ha cometido ilícito alguno (…), acudo ante esta autoridad a solicitar el amparo y protección de la justicia federal”, mismos que le fueron otorgados un día después, el 14 de mayo, por Juan Manuel González Cabrera, secretario del Juzgado Cuarto de Distrito de Amparo en Materia Penal del estado de Puebla.
La detención de “El Negro” supuso un duro golpe al crimen organizado en la zona centro de esta capital y en las inmediaciones del mercado Morelos. Ha sido catalogado como el principal generador de violencia y uno de los criminales más peligrosos.
El pasado 28 de febrero, en La María, agentes investigadores detectaron a un sujeto acercándose a una camioneta GMC para entregarle dinero al conductor, quien a su vez le dio una bolsa con una sustancia blanca. Al percaterse de la vigilancia, “El Negro” abrió fuego contra los policías sin lograr herirlos.
Al momento de su detención, se le encontró un arma larga AR15, 20 dosis de cristal y dinero en efectivo.
Expolicía en el Estado de México, se le identifica como capo de una de las organizaciones delictivas más peligrosas de Puebla, dedicada a narcomenudeo, venta de mercancía pirata, cobro de derecho de piso a ambulantes y comerciantes fijos, prostitución; robo a casa habitación y robo a transporte de pasajeros.
En enero de 2016 la jueza Ollivier Palacios, quien entonces fungía como titular del Juzgado Segundo de lo Familiar, logró el interés de los medios de comunicación luego que un abogado litigante (Cristian Arellano) la denunció ante la Comisión de Derechos Humanos porque, al encontrarselo en los pasillos de Ciudad Judicial, lo amenazó y agredió sin motivo alguno. “¡Ahí viene este abogadito pendejo!”, dijo y agregó al tiempo que lo perseguía y le tomaba fotografías: “Vas a ver cómo voy a hacer que te cierren las puertas en todos los juzgados, ¡aquí mando yo y los magistrados me respaldan!”





