Claudia Espinoza
Durante los primeros meses de 2025, la violencia intrafamiliar en Puebla ha registrado un aumento preocupante.
Según el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud, hasta el 26 de abril se atendieron 290 personas en hospitales y centros de salud por agresiones ocurridas dentro del hogar. Esta cifra representa el nivel más alto en los últimos cinco años.
En comparación con el mismo periodo de 2024, cuando se reportaron 240 casos, el incremento es del 20.8%.
La tendencia creciente también se refleja en años anteriores: en 2023 se registraron 197 casos, en 2022 fueron 253 y en 2021, 273 personas recibieron atención por este motivo.
Aunque Puebla no figura entre los estados con mayor incidencia a nivel nacional, como el Estado de México, Guanajuato e Hidalgo, los especialistas advierten que el aumento local podría evidenciar una falta de estrategias eficaces para prevenir y atender la violencia intrafamiliar.
Juan Carlos Méndez, investigador de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), atribuyó este incremento a factores económicos y sociales.
Señaló que el estrés provocado por la crisis económica y la falta de acceso a servicios de salud mental pueden detonar episodios de violencia dentro del hogar.
El especialista también advirtió sobre las secuelas en menores que crecen en entornos violentos.
Subrayó que estos niños y adolescentes tienen mayor riesgo de desarrollar problemas emocionales y de conducta, por lo que consideró urgente la implementación de programas de apoyo psicológico para las familias afectadas.


