Fotos: EFE
Turistas de todo el mundo regresan este fin de semana a las calles de Italia. La reducción de restricciones anticoronavirus es la causa del primer regreso a los sitios turísticos que, por baratos cuando se depreciaba el costo de los viajes a causa de la expansión de la pandemia, fueron tentación irresistible para estudiantes poblanos que regresaron contagiados a casa. Hoy se respira diferente en las calles de Roma. Literal.
Porque los números de contagio han disminuido en el país donde el año pasado se registró una acelerada transmisión de virus por estas fechas. Es una de las plazas turísticas más concurridas. Cruceros y aviones tienen ese destino entre los principales para viajeros de recreación.
Y se ha permitido, desde este fin de semana, que los turistas desciendan de vuelos y navegaciones desde otros países de la Unión Europea sin hacer cuarentena, sólo haciéndose un test para coronavirus que salga negativo.
Los lugareños se volvieron, ayer, turistas por un día. Porque es posible tomarse fotos en las fuentes, los monumentos y los sitios históricos sin que decenas se atraviesen y echen a perder el cuadro. Ahí adelante, el caserío en pirámide, es la isla de Capri.
Ha quedado libre del virus. Aunque los comerciantes turísticos están contentos con las nuevas medidas, aún tienen recelo; nunca podrán remontar las pérdidas de un año de catástrofe. En El Vaticano, esta semana pintó diferente.
El papa Francisco puede volver a tocar a las personas. Desde octubre de 2020 estaban canceladas las audiencias. Pero ha reiniciado el contacto y el pontífice aprovechó hasta para calarse sombrero de mando scout.



