Ayer fue el primer día libre para que los ciudadanos de Melbourne, Australia, pudieran salir y convivir, tras 77 días de aislamiento obligado por un repunte en los contagios registrados de coronavirus.
Con el cláxon, con aplausos espontáneos, desde la media noche, cuando feneció la cuarentena, decenas de personas celebraron en las calles.
Esa urbe, con alrededor de 5 millones de habitantes y la segunda más poblada del país, alcanzó la víspera las 263 jornadas bajo orden de aislamiento durante la pandemia, decretadas durante seis periodos diferentes, convirtiendo en la ciudad del mundo que acumula más tiempo en cuarentena.
Melbourne, confinada por primera vez en marzo de 2020, fue el epicentro de la segunda ola de la pandemia en el país oceánico entre junio y octubre del año pasado.
En febrero de este año volvió a ser confinada unos días, al igual que a finales de mayo y de nuevo en julio; mientras que el sexto confinamiento terminó ayer tras pasar 77 días en cuarentena.
Las restricciones continúan: pudieron salir quienes tienen el esquema completo de vacunación, que ahora es de 70%. Cuando 80% de la población tenga las dosis de rigor, se abrirán las fronteras internacionales, ahora herméticas.
Bares, restaurantes y peluquerías realizan un turno extra para dar cabida a quienes salieron del confinamiento.


