Fotos: EFE
El pueblo indígena Guna Yala desaloja la isla que ha sido su lugar ancestral.
Jurisdicción de Panamá, el archipiélago está desapareciendo porque el calentamiento global deshiela los polos y el mar toma cada vez más tierra firme.
Llevan diez años padeciendo la reducción de la isla y hacinándose.
El gobierno panameño construyó viviendas para reubicar a esta comunidad, cuyas mujeres utilizan una especie de calcetas del tobillo a la rodilla y un arillo de oro en la nariz.
El éxodo se realiza con lanchas y apoyo para que la gente recoja sus pertenencias.
Las colonias están inundadas, a estas alturas.




