Fotos: EFE
El reno jala al camión de bomberos en el desfile, un corazón a mitad de Estambul desea feliz 2020 y las calles italianas están completamente vacías.
No así los templos y las parroquias en Francia, donde los servicios religiosos de Navidad ocurrieron en ceremonias sobrias.
En Pakistán, una minoría es cristiana y tuvo su liturgia conmemorativa en las contadas parroquias. El año muere.


