La fiesta se llama Lag Baomer y fue la más esperada este año por los judíos ortodoxos más radicales en sus costumbres; la primera multitudinaria en Israel desde el aislamiento obligado por la pandemia de coronavirus.
Se trata de celebrar, todo un día, a un rabino sabio que vivió en el siglo II.
Este viernes, había unas cien mil personas reunidas; en la sección de varones, luego que se escucharon instrucciones de desalojar el lugar, cientos corrieron.
Una valla metálica obstruyó el flujo de personas; murieron 45, 150 están graves.




