Por: Diana López Silva
Empresarios y trabajadores de bares, antros y centros nocturnos afirman que están en una “situación desesperada” a causa de la pandemia.
La “hora feliz” quedó en pausa hasta tener las condiciones que permitan concentraciones masivas en estos sitios, donde es complicado mantener las medidas sanitarias como la sana distancia.
Aunque había una ligera esperanza de que permitieran la reapertura, luego de la reactivación de restaurantes, cines y gimnasios, el retorno del estado a naranja en el semáforo epidemiológico federal derivó en un decreto publicado el pasado 4 de septiembre para reforzar las medidas preventivas, como recorte en los horarios de cierre y venta de bebidas alcohólicas.
Desde el pasado 19 de octubre, empresarios y trabajadores del sector se han manifestado para exigir a las autoridades el regreso a la activid ante el riesgo de quiebra y desempleo.
La Asociación de Empresarios de la Vida Nocturna de Puebla urgió al gobierno estatal la reapertura de 2 mil negocios, que cerraron hace nueve meses para acatar las restricciones ante el virus.
Señala que pueden mantener los mismos protocolos que los centros nocturnos que ya reabrieron en Cancún, Oaxaca, Acapulco y en Ciudad de México.


