Lesly Mellado May
La histórica toma del Congreso de Puebla por feministas no pasará de un hecho simbólico, porque la petición de que se legalice el aborto en Puebla no pasará a más.
La decisión está tomada: las encuestas dicen que la mayoría de los poblanos se opone al aborto legal y gratuito y los tiempos electorales no están para andar alborotando el avispero.
Hay que tomar en cuenta la opinión de todos, los votos de la “izquierda” no alcanzan para hacer la reforma, hay que hacer un parlamento abierto… el dedito divino ha dicho que no.
Así que las mujeres poblanas seguirán abortando de manera clandestina o viajando a CdMx para tener garantía y seguridad al someterse a la interrupción de su embarazo.
Deberá seguir la lucha para que un día nuestras hijas y nietas tengan derecho a decidir si quieren o no sacar adelante un embarazo.
Y un día cuenten que las cosas cambiaron, así como un día se “descubrió” que la tierra es redonda, que los indígenas sí tienen alma, que las mujeres sí pueden votar.
En tanto, las mujeres con recursos económicos podrán pagar a un buen médico para interrumpir su embarazo y las pobres seguirán acudiendo a remedios y “carniceros”.
Porque sea legal o no, el aborto se practica en Puebla y en todos los rincones del país.
Es cierto que el tema fue manoseado en Puebla, que la legalización del aborto terminó en medio de una disputa de tribus perredistas, digo, morenistas, así que habremos de hallar nuevos caminos.
Estoy segura que un día, las poblanas tendrán derecho a decidir sobre su cuerpo.


