Dr. Anselmo Salvador Chávez Capó / Profesor Investigador de la UPAEP
Llegó la fecha: el Banco de México tomó la decisión de incrementar nuevamente la tasa de referencia de acuerdo con los indicadores disponibles, los cuales sugieren que la actividad económica mundial se ha desacelerado durante el segundo trimestre; la inflación global siguió aumentando, alcanzando en algunos casos su mayor nivel en décadas, como es el caso de Estados Unidos, que llegó al 8.6% anual, cifra no vista en los últimos 40 años, presionada por la persistencia de los cuellos de botella, la recuperación de la demanda, el repunte de la pandemia en los centros de producción y los elevados precios de alimentos y energético.
Lo anterior continúa generando expectativas de una reducción más acelerada del estímulo monetario a nivel global por parte de los bancos centrales; esto es, no más dinero barato. En este sentido, las condiciones financieras tuvieron una corrección adicional, donde las tasas de interés aumentaron y el dólar se fortaleció, en un contexto de aversión al riesgo; en su decisión más reciente, la Reserva Federal de Estados Unidos aumentó el rango objetivo para la tasa de fondos federales en 75 puntos base, sin descartar incrementos en el futuro.
Al relacionar la información anterior con lo que está sucediendo en México en materia de incrementos de precios, durante la primera quincena de junio las inflaciones general y subyacente registraron tasas anuales de 7.88% y 7.47%, respectivamente, manteniéndose en niveles elevados no observados en dos décadas.
Adicionalmente, se estima que este índice económico podría alcanzar hasta el 8.1% a finales de este año.
Se debe tomar en cuenta que entre los productos integrantes de la canasta básica, los que mayor incidencia sobre la inflación general presentaron fueron la papa y otros tubérculos con 16.79%, el pollo 2.28%, la electricidad 2.59%; los refrescos envasados crecieron 1.13%, la naranja 13.13%. Por el contrario, los productos que presentaron disminución en sus precios fueron el gas doméstico LP en 1.52%; el limón aumentó 9.53%; el chile serrano incrementó 10.36%; en tanto que la cebolla lo hizo en 4.71% y la uva 12.66%.
Por lo tanto, la Junta de Gobierno señaló que los mayores retos para la conducción de la política monetaria ante la presión de las condiciones financieras globales, el entorno de la acentuada incertidumbre, las presiones inflacionarias asociadas al conflicto geopolítico y al resurgimiento de casos de COVID-19 en China, así como la posibilidad de mayores afectaciones a la inflación, la llevaron, por unanimidad, a incrementar en esta ocasió, en 75 puntos base el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día a un nivel de 7.75%.
Con esta acción, la postura de política monetaria se ajusta a la trayectoria que se requiere para que la inflación converja a su meta de 3% dentro del horizonte de pronóstico, ante lo cual se debe señalar que de mantenerse la tendencia inflacionaria necesitaría un nuevo incremento que, de ser en este porcentaje, se llegaría a una tasa del 8.5%, la cual sería la más alta que ha presentado para la tasa de referencia.
¿Cómo afectará esto a las familias mexicanas? En primera instancia, el primer perjudicado sería el crédito bancario, principalmente el de la tarjeta de crédito, ya que los intereses actuales se encuentran en tasas que van de 60% a 130% dependiendo del plástico con el que se cuenta; por lo cual, ante la posibilidad de que sigan los incrementos, llevarían a las tasa de referencia a niveles que implicarían situaciones de impago en las familias mexicanas, por lo cual es importante que, si se cuenta con un préstamo de estas características, se evalúe desde la capacidad de pago hasta el compromiso de pagar la deuda total, principalmente aquellas que son con tasas altas o con interés variable.
¿Hay algo positivo de esta situación?
Paradójicamente, este es un buen momento para comprar una vivienda, debido a que los créditos hipotecarios tienen atractivas y muy competitivas tasas de interés, por lo que no te costará tanto adquirir un nuevo hogar.
Esta decisión debe ser tomada a la brevedad, ya que las tasas podrían seguir subiendo, por lo que los intereses se incrementarían; por lo tanto, adquirir un inmueble a crédito o solicitar un préstamo para remodelar parece una buena opción.
En este sentido, para proteger las finanzas personales existen herramientas que pueden ayudar a que el poder adquisitivo no resulte tan afectado, generando rendimientos reales. Un caso sería usar el programa de Banco de México, cetesdirecto®, el cual cuenta con acceso a los Valores Gubernamentales emitidas por él, además no cobra comisiones, invirtiendo de manera segura con montos accesibles, lo que permitirá obtener rendimientos superiores a los de la banca comercial. Por ejemplo, al día 23 de junio los rendimientos de los Certificados de la Tesorería (CETES) a 28 días ofrece una tasa del 7.5%; a 91 días el 8.17%; a 180 días la tasa es de 8.86%; mientras que a un año, el rendimiento es de 9.59%.
Si las condiciones no cambian, la Junta de Gobierno tiene la intención de seguir aumentando la tasa de referencia y valorará actuar con la misma contundencia en caso de que se requiera; por lo tanto, se deben tomar en cuenta los ingresos y los gastos fijos personales o familiares antes de comprar algo. Es el momento de ser prudente con el presupuesto personal; la coyuntura así lo indica, y parece que no mejorará ni en el corto ni en el mediano plazo.


