Dr. Anselmo Salvador Chávez Capó / Profesor Investigador de la UPAEP
Esta semana, el Inegi presentó la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), con resultados del primer trimestre de 2023, en cuyo periodo, la Población Económicamente Activa (PEA) del país fue de 60.1 millones de personas, dos millones más que en el primer trimestre del año previo.
De este gran total, 58.5 millones de personas se encontraban ocupadas, 2.4 millones de personas más con relación al mismo trimestre de 2022.
Este cambio se concentró en el comercio, con un aumento de 566 mil personas; en la industria manufacturera, con 436 mil empleados y en servicios diversos, con 341 mil personas.
Sin embargo esta información, que es claramente positiva, presentó ciertos claroscuros, uno de los cuales es la informalidad, que implica la evasión de la carga impositiva y regulatoria y a la vez, a no gozar plenamente de la protección y los servicios que la ley puede proporcionar.
Los resultados de la ENOE indican que, en el primer trimestre de 2023, la suma de las personas, en todas las modalidades de empleo informal, fue de 32.2 millones.
Esta cifra representó 55.1% de la población ocupada (Tasa de Informalidad Laboral), un incremento de 1.2 millones de personas respecto al mismo lapso pero en el año 2022.
En los datos que corresponden al estado de Puebla, para el trimestre enero-marzo se puede determinar que la Población Económicamente Activa (PEA) pasó de 3 millones 022 mil 868 a 3 millones 077 mil 202 personas, lo cual significa que la población ocupada aumentó en 81 mil 012 personas.
A nivel estatal la tasa de desocupación pasó de 3.1 a 2.2%, y la población ocupada informal pasó de 2 millones 064 mil 035 personas en el primer trimestre de 2022, a 2 millones 103 mil 046 en el primer trimestre de 2023.
Si se compara la tasa de informalidad a nivel nacional que es de 55.1% con la de Puebla que es de 69.8%, el diferencial es de 26.67%, lo cual significa que la Población Económicamente Activa está decidiendo ir al entorno del sector informal.
La informalidad no es resultado de una causa única, sino de la combinación de las deficiencias de los servicios públicos, un régimen fiscal altamente invasivo, oneroso y regresivo, así como la poca capacidad para supervisar la actividad y hacer valer la ley.
Esta combinación resulta particularmente peligrosa cuando el país tiene escaso rendimiento educacional y está sometido a presiones demográficas y estructuras productivas primarias, significa que la economía en el estado la sostiene el 70% de la gente del sector informal.
Es necesario establecer políticas públicas para fomentar el crecimiento económico con trabajos que generen salarios de calidad y estabilidad laboral.


