Historias de un joven reportero
Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Fue el 14 de julio de 2019 cuando Miguel Barbosa era gobernador electo y Andrés Manuel López Obrador ya era presidente de México cuando en la entidad poblana se congregaron 30 líderes provenientes de 10 países diferentes e identificados plenamente con el socialismo y los ideales de izquierda nació el Grupo de Puebla, como extensión del Foro de Sao Paulo.
En la actualidad el Grupo de Puebla está compuesto por 64 fundadores de 18 países de Iberoamérica. Entre sus participantes destaca el presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva. Además, también son parte los expresidentes José «Pepe» Mujica, de Uruguay; Dilma Rousseff, de Brasil; Ernesto Samper, de Colombia; Rafael Correa, de Ecuador; José Luis Rodríguez Zapatero, de España; el hoy preso Evo Morales, de Bolivia; Fernando Lugo, de Paraguay; Leonel Fernández, de República Dominicana; Martín Torrijos, de Panamá, Manuel Zelaya, de Honduras y Luis Arce de Bolivia.
También lo integran el expresidente de Argentina, Alberto Fernández, quien es perseguido por su sucesor Javier Milei; la canciller mexicana Alicia Barcena; y la exministra de igualdad de España, Irene Montero. Fernando Haddad en Brasil, Marco Enríquez-Ominami en Chile, Clara López Obregón en Colombia, Andrés Arauz en Ecuador, Hugo Martínez en El Salvador, Cuautémoc Cárdenas en México, Verónika Mendoza en Perú y Daniel Martínez en Uruguay.
En su último congreso, en octubre de 2023, que de igual forma se organizó en Puebla, el número de participantes ascendió a 200, provenientes de una veintena de países. La declaración resultante de dicho congreso se puede resumir en las siguientes líneas: “construir un nuevo proyecto común que, aprendiendo de nuestros errores y recuperando nuestra vocación de mayorías y de gobierno, nos permita devolver a nuestros pueblos la esperanza de una sociedad más justa, más solidaria, más igualitaria”.
En ese encuentro participaron grandes personalidades como Claudia Sheinbaum (México), Delcy Rodríguez (Venezuela), Bernardo Arévalo (Guatemala, presidente electo), Evo Morales (Bolivia), Ernesto Samper (Colombia) y el jurista español Baltasar Garzón.
De hecho, la presencia de la exvicepresidenta de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, se interpretó como un guiño del bloque socialista con el proyecto madurista, lo que no había sucedido en los encuentros anteriores ante los constantes señalamientos en contra de la dictadura en Venezuela por violaciones a los Derechos Humanos.
No solo fue la presencia de Delcy Rodríguez la que causó revuelo, también lo hizo la de Baltazar Garzón, abogado español, jefe de una empresa legal que ha asumido la defensa de Alex Saab, principal testaferro de Maduro y su familia, quienes hoy enfrentan cargos por lavado de dinero en Estados Unidos. Igualmente, en la reunión también desfilaron otros aliados de Maduro como el ex presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, quien es a su vez el principal interlocutor de la dictadura venezolana en Europa; Evo Morales, ex presidente de Bolivia y cercano a Maduro y el canciller del régimen cubano.
Hoy, el Grupo de Puebla y el Foro de Sao Paulo luce fragmentado y endeble tras la detención de Maduro y las amenazas sobre otros notables líderes como Gustavo Petro, de Colombia; o Andrés Manuel López Obrador.
“El Grupo de Puebla repudia las amenazas y declaraciones intimidatorias del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dirigidas contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Estas expresiones buscan amedrentar a gobiernos democráticamente electos y reinstalar una lógica de coerción incompatible con la convivencia pacífica entre Estados soberanos.
Dichas declaraciones se producen tras la agresión militar de los Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela, así como el secuestro y la privación ilegítima de la libertad de su presidente, Nicolás Maduro, y de su esposa y diputada, Cilia Flores. Estos hechos constituyen una grave violación del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y del principio de prohibición del uso de la fuerza. En este contexto, las amenazas adquieren una gravedad adicional”, menciona el escueto comunicado publicado este 6 de enero por el conglomerado socialista.
Nicolás Maduro ha sido el punto de quiebra de esta organización de izquierda nacida en Puebla y que también lleva el nombre de nuestra capital.
Todo esto evidencia poco a poco el agotamiento y el cierre de un ciclo político que, aunque fue temporalmente exitoso, marcó el accionar del Foro de Sao Paulo y del Grupo de Puebla.
A ello se suma que los actuales líderes de la izquierda, representados por figuras como Lula da Silva, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum, ya no generan confianza en su narrativa política como lo consiguieron hace apenas unos años. Su discurso se ha visto debilitado por la cercanía y la influencia de actores y estructuras asociadas al crimen organizado, cuyo principal referente regional es hoy Nicolás Maduro.
Hoy la derecha se reagrupa en América Latina y en Europa.
El ocaso del Foro de Sao Paulo y del Grupo de Puebla ha llegado.
El fin de una era.


