Notas para una defensa de emergencia
Silvino Vergara Nava
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“Requerimos urgentemente legisladores responsables en su función y en su elección, que, por lo menos, se dediquen a leer lo que están votando y autorizando”.
De Un mundo sin indignados,
de Desafíos fiscales en tiempos de incertidumbre
El informe presidencial presentado el 1 de septiembre de 2021 al Congreso de la Unión será analizado en estos días por los recién instalados diputados federales en sus cargos. Por su parte, el mensaje que el titular de la administración pública federal difundió, con muchas notas de optimismo, podrá ser confirmado o evaluado cuando haya conocimiento del paquete económico que la administración pública federal debe presentar a más tardar el 8 de septiembre de 2021 ante la Cámara de Diputados para que inicie su análisis y aprobación.
El 8 de septiembre, por disposición constitucional, se debe presentar la iniciativa de la ley de ingresos para el año de 2022 preparada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la cual ha de contener el rubro de todas las percepciones económicas que debe percibir la federación por este próximo año; de la misma forma, se debe presentar el presupuesto de egresos, que establece todos los gastos que tiene considerado el Estado y, sobre todo, a dónde se destinarán esas erogaciones; asimismo, en ese paquete de leyes, se incluyen las reformas fiscales denominadas miscelánea fiscal, porque se trata de reformas a diversas leyes, como a la del Impuesto Sobre la Renta, la del Impuesto al Valor Agregado, la del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios y al Código Fiscal de la Federación. Desafortunadamente, en los últimos años, respecto de estas últimas leyes, muchas de las reformas atienden a lo que sucede en los tribunales con su interpretación, con los problemas que la redacción de las leyes, e incluso su inconstitucionalidad, causan en los juicios, y ya se deja en segundo término criterios económicos respecto del impulso a las actividades económicas del país, que tanta falta hace para sacar adelante la economía y salir del estancamiento económico en que se encuentra el mercado nacional.
Precisamente por la importancia que tiene el paquete económico que el presidente de la nación presenta el 8 de septiembre, él puede tratar, en realidad, del informe de lo que ha sucedido el año que está por terminar.
En primer lugar, se reconocen los estándares económicos del país, como lo es una inflación que está llegando a porcentajes preocupantes, pues la tasa está casi en el 6% en comparación con otros años, cuando oscilaba entre el 3% y el 4%. Por lo cual se podría decir que la tasa inflacionaria se ha duplicado.
Dicho esto, de nada sirve que, por decreto, se aumente el salario mínimo, ya que lo alcanza la propia inflación. Lo cual demuestra que no se trata, por decreto, sólo de aumentar los salarios mínimos, sino que debe ser un complemento de muchas políticas económicas.
Otro punto importante en este próximo paquete económico para 2022 es conocer si la administración pública federal tiene considerada la problemática tan grande del aumento de las remesas que ha habido durante este año; sobre todo el problema de que cada día se depende más de ellas, pues esto provoca mayor subordinación de México con el exterior y la nula productividad interna. Incluso, parece que México cada día expulsa más nacionales para que vayan a arreglárselas como puedan en tierras ajenas. Remesas que, más que ser una celebración, son la tabla de salvación para la económica nacional; además, demuestran que no hay productividad en México y que, por el contrario, cada día se depende más de los mexicanos que fueron expulsados del país por la falta de oportunidades.
Para evitar esto, el Estado debería impulsar su economía y no felicitar el aumento mensual del record de las remesas.
Pues bien, parece que, con el informe de este próximo 8 de septiembre, habrá una mejor radiografía de la situación nacional que con los discursos y los buenos propósitos del mensaje del 1 de septiembre de 2021.


