Por: Ramsés Ancira / @ramsesancira
Diario de un reportero
La entrevista que hicimos en el canal de YouTube de Los Ángeles Press a la secretaria general del Sutnotimex, Adriana Urrea, trajo a la memoria diversas historias sobre las dos principales agencias de noticias en México: Informex y Notimex. Muchas de ellas las viví personalmente, así que por esta vez creo que pertinente dejar descansar nuestra historia para armar la Historia, y renovar mi diario.
Informex, la primera agencia noticiosa mexicana fue fundada por Álvaro Gálvez y Fuentes, un destacado locutor de la época de oro de la radio en México que produjo programas para elevar la cultura de los radioescuchas. Por eso se ganó el mote de El Bachiller.
Cuando internet todavía no existía ni como un sueño posible, Gálvez y Fuentes inventó la Telesecundaria, para que hubiera aulas virtuales en los lugares más recónditos del país y todos los adolescentes mexicanos pudieran escolarizarse sin importar si vivían en islas o montañas de nuestra abrupta geografía.
Cuando México fue seleccionado como país sede de los juegos olímpicos hubo un gran escándalo internacional: ¿cómo era posible que le dieran esta responsabilidad a ese país primitivo, internacionalmente conocido por sus cactus y sus jorongos? ¿Siquiera tendrían camas para que reposaran los atletas, o tendrían que dormir en hamacas?
Funda entonces Informex, para darle servicio a Telesistema Mexicano. No existía el videotape así que las imágenes se filmaban en cine. Las películas se revelaban en tiempo récord, se hacía un riel de imagen, y con voz en off de Jaime Ancira –mi padre– se transmitía todas las noches el “Diario relámpago del aire”.
En 1968, el secretario de Gobernación Luis Echeverría funda Notimex, una agencia de noticias del gobierno, no del Estado, para difundir la imagen de México en el mundo.
A las nueve de la mañana del 4 de junio de 1969, Notimex dio la primicia de un “accidente” de la Compañía Mexicana de Aviación. Uno de sus aparatos se había estrellado en el Pico del Fraile, en la sierra de Nuevo León. El “reportero” que dio la información, que por supuesto no le acreditaron, fue Luis Echeverría Álvarez. Entre las víctimas se encontraba el expresidente del PRI, Carlos Alberto Madrazo Becerra. Muchos testigos aseguraron que el avión explotó mucho antes de alcanzar el cerro.
Años antes, Madrazo promovió cambios a la estructura del PRI para que fueran los militantes quienes decidieran al candidato del partido único a la presidencia de la República. Echeverría decidió terminar el problema, literalmente, con un bombazo.
Muy interesante: el nieto de Carlos A. Madrazo es uno de los directivos de Latin Us, canal especializado en bombardear mediáticamente al presidente López Obrador. Su abuelo Carlos también fue bombardeado, pero no metafóricamente. Claudia Ruiz Massieu, la hija de José Francisco Ruiz Massieu, también asesinado por gente relacionada al PRI, es una de las más férreas aliadas del Partido Acción Nacional para que no se le retire a Iberdrola la explotación de la energía eléctrica.
Regresemos a las agencias nacionales de noticias: en 1983, Informex estaba quebrada. La adquirió la Secretaría de Gobernación, que entonces encabezaba Manuel Bartlett Díaz. Ya como paraestatal, puso a dirigirla a Manuel Rocha Díaz.
Informex era un platillo suculento, por lo que el Cisen lo disputó. Derrocaron a Manuel y pusieron como director a Alejandro Gil Recasens, quien tenía como experiencia el haber trabajado como infiltrado en preparatorias populares, para detectar movimientos subversivos.
Para “taparle el ojo al macho”, Gil Recasens contrató como editorialistas a periodistas identificados como de izquierda: Eduardo Ibarra Aguirre, José Oviedo y otros. Mientras tanto a los reporteros nos enviaban a cubrir el ambiente preelectoral en ciudades donde habría comicios.
En 1983, me enviaron a Mazatlán donde competían por la presidencia municipal el panista Humberto Rice y el priísta José Ángel Pescador. En mis crónicas contaba que las preferencias por el abanderado del blanquiazul eran apabullantes. Narré también que, debido a la presencia del narco en Sinaloa, Rice tenía un sistema de seguridad para sus giras. Había una avanzada que se comunicaba por radio con el candidato y le informaba que el camino estaba despejado.
Regresé a la Ciudad de México y fue donde leí que militares decomisaron el equipo que usaba Rice, por ser “medios de comunicación exclusivos del ejército”.
Sabía de las armas exclusivas, pero no de las radios. En ese momento Rice era uno de los mejores aliados de Manuel J. Clouthier en la democratización del PAN.
El día de las elecciones, a la hora del conteo de votos, explotaron varios transformadores en el puerto. Desaparecieron docenas de urnas. A la mañana siguiente, los periódicos encabezaban con la noticia del triunfo contundente de Pescador.
¿Será que la explosión de transformadores le dio a Bartlett las credenciales para dirigir la Comisión Federal de Electricidad? Una pregunta pertinente ahora que los mexicanos estamos ante permitirle a Iberdrola que nos siga cobrando por la energía que produce nuestro suelo y nuestro subsuelo, que según un libro que se llama Constitución, en el Artículo 27 para más señas, pertenece a la Nación.
Estamos entre la espada y la pared, o en otras palabras, entre apoyar a Iberdrola o a Bartlett.
A principios del siglo XXI, con la presidencia de Vicente Fox, se decidió desaparecer Notimex. Se alegaba que costaba muy caro tener corresponsales en todo el mundo, ya que México no era una potencia como Alemania para tener su Deutsche Welle, Gran Bretaña su BBC o “de perdida” España con su RTVE.
Entonces la Fraternidad de Reporteros hizo gestiones para que el Congreso declarara que Notimex era una agencia del Estado y no del Gobierno. Evitaron que Fox tomara la determinación de desaparecerla y en consecuencia se formó un consejo de administración para que decidiera la independencia de la agencia de información encargada de ser la imagen de México en el mundo. Así paso a control de un consejo de administración encabezado por la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría de Relaciones Exteriores.
La independencia del Poder Ejecutivo permitió que Notimex publicara, por ejemplo, una foto de la defensora de derechos humanos Digna Ochoa Plácido, de la que se podía deducir que la habían asesinado y no, como decían otras instancias de gobierno, era un suicidio. Notimex era entonces el paradigma de noticias sin censura y la mayoría de los medios de información en México la usaba como fuente. Hasta pagaban por ello.
Hoy, con Sanjuana Martínez, Notimex ha vuelto a ser una agencia del gobierno. Ignora olímpicamente las determinaciones del Tribunal de Conciliación y Arbitraje, la Procuraduría Federal del Trabajo le hace lo que el viento a Juárez y el presidente López Obrador parece que le habla al viento cuando exige que se solucione una huelga que ya supera los 600 días.
Ni Marcelo Ebrard, ni Luisa María Alcalde, ni Delfina Gómez, secretarios de Relaciones Exteriores, Trabajo y Educación Pública, respectivamente, quienes son parte de la junta directiva, hacen lo que corresponde.
El Poder Legislativo, dominado por Morena, tiene el deber de arreglar este conflicto, preservar los empleos, liquidar a los trabajadores que dejaron su vida en más de 40 años de servicio público y que México vuelva a tener una imagen digna en el mundo, pues no solo de mañaneras vive la noticia.


