Por: Alejandro Cañedo Priesca
En los primeros meses del año, el clima cálido, el ambiente de verano y la alegría característica de los cariocas hacen que Río de Janeiro sea la sede de la alegría, diversión y el entretenimiento del mundo.
En esas fechas se celebra el carnaval más famoso del mundo, el Carnaval de Río, en que miles de propios y extraños dejan por unos momentos su cotidianidad para experimentar vivencias que recordarán por siempre. Río de Janeiro fue fundado por los navegantes portugueses el 1 de marzo de 1565 bajo el nombre de San Sebastián de Río de Janeiro, en honor del entonces rey de Portugal Sebastián I.
Fue capital del imperio portugués de 1808 a 1822 y a partir de ese último año y hasta 1960 fue capital de Brasil, rango que hoy ostenta Brasilia. Ciudad de contrastes, la riqueza de las zonas residenciales se contrapone con las populares “favelas”, situación que muestra las diferencias en el desarrollo citadino de Río de Janeiro.
Para los visitantes, Río de Janeiro es costa, ciudad, bosque y diversión continua en donde destacan las playas de Copacabana e Ipanema. Tambiénel increíble bosque urbano de Tijuca, el Corcovado y la espectacular estatua de Cristo Redentor, que es la imagen de la ciudad, así como el cerro Pao de Azúcar al que es posible subir por medio de un teleférico.
En 1984, la película norteamericana llamada Blame it in Río (Fue culpa de Río) le dio una fama a la ciudad que logró que muchos jóvenes se interesaran en visitarla, y después por la buena fama de ofrecer mucho para los que saben disfrutar.
Para saber más de esta ciudad, les recomiendo leer el libro del escritor español Javier Moro El imperio eres tú, que narra la historia del imperio portugués que tuvo en Río su capital. ¡Viajemos juntos!


