Por: Ramsés Ancira @ramsesancira
Historias para armar la Historia
En la primera historia hablaremos de la familia X, integrada por madre e hijo que realizaban servicios de apoyo espiritual a personas con problemas de alcoholismo y drogadicción. Una tarde recibieron la llamada de auxilio de un centro de rehabilitación en donde había una riña.
Se dirigieron en el automóvil manejado por la madre, quien conducía con alguna dificultad porque había sufrido una operación donde le pusieron clavos en las manos. Al llegar al lugar de los hechos, ansioso, el hijo se bajó del vehículo pensando que podía evitar una tragedia.
La puerta estaba entreabierta, el joven cristiano tocó; pero cuando no recibió respuesta decidió ingresar a la casa. No encontró a nadie, excepto el cadáver de un hombre. Aparentemente murió porque lo arrojaron de una planta alta, pero el cuerpo, correspondiente a una persona de alrededor de 50 años que nunca pudo rehabilitarse, había sido cambiado de lugar.
Dieron aviso a la policía del Estado de México, varias veces considerada como la más corrupta del país. Y así lo demostraron en efecto, detuvieron al muchacho, lo incriminaron en el homicidio y de la misma manera actuaron jueces y magistrados.
Dice el refrán que el que se mete a redentor sale crucificado. Como dicho está bien, pero si esa es la “base científica” que empleó el sagaz Tribunal de Justicia del Estado de México, los habitantes de ese imbatible bastión del PRI, están condenados de por vida.
La señora Y es la madre de un joven que ella no teme en aceptar que se trataba de un delincuente menor, robaba partes de automóviles estacionados. En su caso lo atraparon, pero una vez que lo tenían lo acusaron de un homicidio en otro municipio del Estado de México, muy lejos de donde operaba.
La tortura a la que fue sometido para fabricarle un expediente fue tremenda, pero bastante común, descargas eléctricas en los genitales, asfixia con bolsas o sumergiéndole la cabeza en tambos con agua sucia. Fueron y vinieron varios abogados, pero siempre se llevaron decenas de miles de pesos que no desquitaron.
Finalmente la madre, mediante el pago de 50 mil pesos, logró que le practicaran a su hijo el Protocolo de Estambul, salió positivo. Siquiatras y médicos forenses coincidieron: las confesiones fueron arrancadas bajo tortura.
Él no sería liberado el 15 de septiembre de 2021 porque la decisión presidencial solo comprende a presos en penales federales. Si Alfredo del Mazo no hace lo mismo, no hay esperanzas. Es difícil, el negocio de la esclavitud y la trata de personas en prisiones locales, es una de las mejores fuentes de financiamiento para campañas políticas en el Estado de México.
Los casos Z y ZZ con los que terminamos estas historias de horror fueron así, en el primero se trataba de un joven profesionista, con dominio de tres idiomas y poseedor de un automóvil, si no último modelo, sí bastante costoso. Lo aprehendieron acusándolo de haberse robado una motocicleta de 4 mil pesos, usando como amenaza un cuchillo de 30 centímetros.
A la fecha ni aparece el cuchillo, ni se ha podido comprobar que exista la motocicleta. ¡Qué importa eso a los jueces del Estado de México! Lo condenaron a prisión. En sus primeros años en la cárcel le apodaron “el panquecito”, dice su madre que por ser de tez blanca, nosotros pensamos que es por algo peor, los presos comunes lo consideraban víctima sobornable por “suavecito”.
Por qué lo detuvieron realmente. Porque parecía gozar de buena posición económica, porque parecía un jugoso botín, primero para los policías, luego para el ministerio público y el juez, ahora para el director de la cárcel, quien seguramente le da una tajada al secretario de Seguridad Pública y este al gobernador. Al menos esa es la sospecha de varios custodios, que también se encuentran en plantón en el Zócalo de la Ciudad de México
Finalmente, en el caso con nombre clave ZZ, que usamos para proteger a las personas en prisión, la historia ocurrió una madrugada en una casa de la Colonia Ex Hipódromo de Peralvillo, al norte de “la muy noble y muy leal Ciudad de México”, según reza el escudo de armas que se le impuso en el virreinato. La Nueva España y la hoy celebrada, aunque falsamente cumpleañera capital de la República, tienen algo en común, aquella, la influencia de la Santa Inquisición, ahora el trabajo en ministerios públicos de reconocidos (por sus víctimas) como crueles torturadores.
Sucedió una noche que tirando a patadas la puerta de la vivienda, “policías de investigación” detuvieron a tres hermanos, acusándolos de un secuestro cometido en un municipio del Estado de México
BITÁCORA SUPLEMENTARIA
Lunes 9 de agosto de 2021, 07:00
Alrededor de 500 personas se reúnen en el costado nororiente de Palacio Nacional. La expectativa que ha creado el anuncio de liberación de presos torturados, o que llevan 10 años sin sentencia, ha hecho renovar las esperanzas de familiares de muchos detenidos. Esperan que se extienda a presos comunes en el Estado de México.
Hay una pequeña, o enorme, diferencia de 8 años, según el lugar desde donde se mire. La liberación, dice la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, debe darse después de dos años de prisión sin sentencia. Es, por ejemplo, el caso de Rosario Robles Berlanga, retenida en prisión por un juez que es sobrino de Dolores Padierna, esposa de René Bejarano “El Señor de las Ligas”
El juez se agarra de un hilo muy endeble para mantener en prisión a la sucesora de Cuauhtémoc Cárdenas en la jefatura del gobierno capitalino: que usaba como identificación una licencia de manejo con una dirección distinta a la de su domicilio.
Pero trate usted de cambiar un cheque en cualquier banco, utilizando una licencia de manejo. Por supuesto le dirán que no pude porque no es una identificación válida, excepto para conducir un automóvil.
El 15 de septiembre, si las cosas se hacen como se debe, puede significar nuestra Toma de la Bastilla, el hecho histórico que dio inicio a los Tiempos Modernos. Estos podrían llegar al Poder Judicial.
Pero si no, puede pasar lo contrario, que como ocurrió en 1810 con la quema de mujeres y niños vivos en la Alhóndiga de Granaditas, “por gachupines”, este pueda ser un SEPTIEMBRE NEGRO.
López Obrador puede evitarlo, pero los gobernadores Alfredo del Mazo y Cuauhtémoc Blanco podrían hacer mucho.
¿Ya son otros tiempos como dice Andrés Manuel López Obrador?


