Hace unos días se cumplió el 70 aniversario de esta joya.
Es el kiosko de San Jerónimo Caleras, junta auxiliar de Puebla.
Su construcción inició en 1937 y fue posible gracias al apoyo solidario de trabajadores de La Constancia, la primera fábrica textil mecanizada y la primera que utilizó energía hidráulica en México para mover su maquinaria.
El kiosko, testigo mudo de cientos de historias de amor y desamor, fue inaugurado en 1950.
Hoy aún sobrevive, estoico, como una verdadera reliquia de una comunidad de hombres y mujeres orgullosos de su historia y raíces.
Fotografía: Miguel Cholula


