Por: Manuel Martínez Benítez / @manuelmtzb
A principios de esta semana, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer los datos de la Encuesta Nacional sobre Seguridad Urbana (ENSU) del mes de junio de 2021. Dichos datos, aparte de reveladores, son preocupantes y nos dan un retrato de una sociedad asustada, afligida y con una gran necesidad de atención de este tema.
Antes de comenzar, déjeme hacer una anotación sobre la metodología que usa el Inegi para esta medición. La encuesta es sobre la percepción de inseguridad, es decir, más que estadísticas exactas de los que pasa en la inseguridad, se trata de cómo se siente la ciudadanía en este rubro; y la encuesta es levantada o aplicada en ciudades o zonas urbanas (donde se concentra el grueso de la población) y solo toma en cuenta población mayor a 18 años. Por último, le comento que son 86 ciudades o núcleos urbanos que toma en consideración el Inegi para levantar esta información.
Dicho lo anterior, veamos datos, y permítame enfocarme en dos (de los muchos que trae esta encuesta) que tal vez son los que más ruido han hecho en los últimos días. El porcentaje de la población mayor a 18 años que se siente inseguro en las ciudades muestreadas es el 66% (dos de cada tres) de los mexicanos habitantes en estas ciudades en el mes de junio de 2021. Hay que decir que hay una disminución de este indicador desde meses pasados, esto claramente visto en el 2020, y coincide con los meses de pandemia y confinamiento.
Como decíamos, dos terceras partes de la población es la cantidad de personas que se sienten inseguras en sus ciudades. Pero al observar los datos en el contexto del género de los entrevistados, podemos revisar que son las mujeres las que se sienten más inseguras, con un 71.3% de ellas manifestándose de esta forma, mientras que el 60.9% de los hombres se siente no seguro en las ciudades donde habita. Ver cuadro y gráfico 1
Son las mujeres quienes más inseguridad perciben y, si me permite una apreciación personal, son las que más vulnerables están; y es en este grupo poblacional donde el Estado mexicano debe de trabajar con mayor fuerza para brindar ese servicio público que dio la razón de la existencia del gobierno: la seguridad pública que tanto exigimos como población.
Como decíamos, hay una disminución en la percepción de inseguridad: en marzo del 2018 76.8% de la población sentía inseguridad, 81% de las mujeres en ese mes se declaraban inseguras y en poco más de tres años el indicador ha caído, pero también hay que decir que, como muestra la curva del gráfico, el punto menor de estos datos se dio en septiembre de 2020 (durante la pandemia) y al parecer se ha “detenido” la bajada del indicador y existe la posibilidad, viendo la curva que presenta los datos, que si la tendencia es como se ha comportado podremos ver un repunte en el indicador de percepción de inseguridad en meses venideros.
Otro dato importante que nos da la ENSU del Inegi es que, durante el primer semestre del 2021, 27.7% de los hogares en las ciudades ha sido víctima de algún delito; es decir que una de cada cuatro casas en estas 86 ciudades muestreadas ha sido víctima de un delito en este último semestre. El indicador también ha bajado desde el 2018, cuando era del 38.6%, y es en el primer semestre del 2020, durante la pandemia, que llegó a su punto más bajo con 21.8%, y fue creciendo durante el segundo semestre del 2020 y el primer trimestre de este 2021. Ver cuadro 2
Es interesante que le diga que quienes declararon ser víctimas en su hogar de algún delito apuntan a dos robo y extorsión. Queda claro cuáles son los dos principales problemas por atender como gobierno en estas 86 ciudades; claro que hay que hacer esto sin dejar de atender otros delitos que, si bien no son tan comunes en los hogares mexicanos, son de alto impacto y debilitan fuertemente la percepción de seguridad de los mexicanos, como secuestros, ejecuciones y la violencia desmedida en nuestras calles.
Por último, déjeme contarle cuáles son (de estas 86 ciudades) las cinco con mayor percepción de inseguridad. Fresnillo, en Zacatecas, es la ciudad más insegura o donde la gente que ahí vive se siente más insegura: 96.2% de los mayores de edad dicen que es inseguro vivir ahí. Le sigue Cancún, con un 88.7% de la población manifestándose en inseguridad; en tercer lugar está Ecatepec en el Estado de México, con 87.7%; en cuarto lugar con 86.9% está Coatzacoalcos en el vecino estado de Veracruz y la quinta ciudad más insegura en percepción es Naucalpan en el Estado de México, con un 86.7% de la población manifestándose de esta forma.
También podemos saber cuáles son los 5 núcleos urbanos con menor percepción de inseguridad: San Pedro Garza García, en Nuevo León, en junio del 2021 es donde la gente se siente menos insegura, solo el 7.1% de la población se manifiesta de esta forma (bajísimo porcentaje en comparación con la media nacional. Le sigue Tampico, en Tamaulipas, con 24.4%. Los Cabos, en Baja California Sur, con 25.4% de la gente sintiéndose insegura, en cuarto lugar tenemos otro municipio de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, con 25.9% y en quinto lugar de las ciudades más seguras esta Mérida en el estado de Yucatán.
Como dato, la ciudad de Puebla tiene el lugar 18 de los 86 núcleos urbanos en cuanto a percepción de inseguridad, con un 79.2%, dato muy preocupante, aunque también hay que decir que hace algunos meses Puebla era la ciudad con mayor percepción de inseguridad en el país. Y de nuestros vecinos, Tlaxcala es el lugar 63 de las ciudades de México en percepción de no sentirse seguro, con un 51% de la población de la capital tlaxcalteca que se siente insegura.





