Dr. José Manuel Nieto Jalil / Director del Departamento Regional de Ciencias en la Región Centro-Sur Tecnológico de Monterrey Campus Puebla
La inteligencia artificial está presente en casi todas las facetas de nuestra vida. Durante años, la ciencia ficción miró hacia un futuro en el que los robots fueran inteligentes y los cyborgs, mezcla de humano y máquina.
En la actualidad, la ciencia ha incorporado ventajas a estos sistemas gracias a la inteligencia artificial. Convergen tres nuevas revoluciones: una revolución agrícola, una industrial y una del conocimiento.
Estas tres revoluciones están poniendo de cabeza y tambaleando el mundo de las empresas, las universidades, las escuelas, los hospitales, las fábricas, los deportes, la política, la economía, las familias, el arte y las ciencias, los trabajos y las profesiones.
A raíz de estas revoluciones, los expertos vaticinan que el desarrollo de la inteligencia artificial, el mayor reto tecnológico de la historia, dará a luz una nueva generación de robots autónomos capaces de atender nuestras necesidades.
La inteligencia artificial constituye una de las disciplinas computacionales cuyas técnicas son más demandadas actualmente en diversos entornos, debido a su capacidad para dotar de un comportamiento inteligente a muchas aplicaciones. Desde mediados del siglo XX, la inteligencia artificial es uno de los campos más atractivos de la ciencia.
El crecimiento de las aplicaciones de la inteligencia artificial tendrá un impacto profundo en la sociedad en los próximos años, algunos expertos vaticinan que más de 2 mil millones de puestos de trabajo desaparecerán hacia 2030 y las máquinas se apoderarán del 47% de los empleos actuales, las nuevas tecnologías no sólo han conquistado a las empresas automotrices, aeroespaciales, militares, etcétera; también han invadido los hogares de muchos lugares del mundo que funcionan como un gran laboratorio de tecnologías del mañana.
La inteligencia artificial es un área multidisciplinaria que, a través de ciencias como la Computación, la Matemática, la Lógica y la Filosofía, estudia la creación y diseño de sistemas capaces de resolver problemas cotidianos por sí mismos, utilizando como paradigma la inteligencia humana. Los antecedentes de la inteligencia artificial se remontan al siglo pasado, cuando en 1936 Alan Turing diseñó formalmente una máquina universal que demuestra la viabilidad de un dispositivo físico para implementar cualquier cómputo formalmente definido. Sin embargo, el término inteligencia artificial fue acuñado formalmente en 1956 durante la conferencia de Dartmouth (en inglés: the Dartmouth Summer Research Project on Artificial Intelligence), por el norteamericano John McCarthy y la definió como: la ciencia e ingenio de hacer máquinas inDr. José Manuel Nieto Jalil La inteligencia artificial y el futuro de la humanidad Director del Departamento Regional de Ciencias en la Región Centro-Sur Tecnológico de Monterrey Campus Puebla La inteligencia artificial está presente en casi todas las facetas de nuestra vida.
Durante años, la ciencia ficción miró hacia un futuro en el que los robots fueran inteligentes y los cyborgs, mezcla de humano y máquina. teligentes, especialmente programas de cómputo inteligentes. La inteligencia artificial permitirá que las computadoras del futuro sepan si te aburres: captarán ese lenguaje corporal y se adaptarán al estado de ánimo y el interés de quien tienen delante, para reengancharlo con contenidos llamativos. Podría incluso servir para desarrollar robots de compañía capaces de leer los sentimientos de las personas y actuar en consecuencia. En un futuro cercano, tu celular y tu computadora dejarán de ser dispositivos neutros y se convertirán en tus amigos.
Los estudiantes tendrán cada vez más clases virtuales en las que accederán directamente a los bancos de información de la universidad y se comunicarán con sus maestros sólo para resolver dudas o exámenes. Los edificios inteligentes serán comunes.
Al llegar a casa, verbalmente activaremos puertas, la televisión, el aparato de sonido o cualquier otro electrodoméstico conectado a nuestra ama de llaves cibernética. Sensores dispuestos en cada rincón encenderán la luz de la habitación, controlarán la temperatura. Por las mañanas, el desayuno que dejamos en el microondas comenzará a prepararse; en la radio, la estación de nuestra preferencia nos despertará mientras el calentador se ajusta para que nos demos una ducha deliciosa. Al salir podremos estar tranquilos porque la casa estará capacitada para detectar posibles intrusos y, en caso dado, la alarma se activará a la más mínima insinuación de peligro, avisando a los cuerpos de seguridad.
Pronto los robots comenzarán a desplazar al personal que nos atiende detrás de las ventanillas. Una máquina podrá perfectamente cambiarnos un cheque y resolver de manera satisfactoria las dudas sobre nuestro estado de cuenta y así será en los aeropuertos, las estaciones de ferrocarril y en todas partes donde ahora hay ventanillas ocultando a empleados que aguardan impacientes la hora de salida.
Así, por ejemplo, la incorporación de agentes de decisión inteligente, redes neuronales, sistemas expertos, algoritmos genéticos, etcétera, para la optimización de sistemas de producción es una tendencia activa en el ambiente industrial de países con alto desarrollo tecnológico y con una gran inversión en investigación y desarrollo.
Entre los beneficios más importantes tenemos la automatización de diferentes procesos, evitar riesgos y errores; disponibilidad las 24 horas del día, la interconectividad instantánea, aumento de la productividad y la capacidad de detectar de manera clara las áreas de oportunidad de cada negocio, e incluso pueden anticiparse a futuros eventos que alteren el ritmo de producción de las empresas. Hace unos años, el científico británico Stephen Hawking levantó la voz para advertir las posibles amenazas que podría representar la robótica, sobre todo cuando se le integra un sistema de inteligencia artificial: “Los robots son una amenaza para la humanidad.
Los seres humanos que están limitados por la evolución biológica lenta no podrían competir por la inteligencia artificial, y serían superados por ella”, declaraba. Es casi seguro que la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico subsecuente estarán al servicio de una minoría. Si, por el contrario, se utilizan para lograr que todos en este planeta logremos un mejor nivel de vida en estricta relación con el medio ambiente, tal artificio será realmente inteligente.
Al parecer, la inteligencia artificial promete un mundo fantástico, pero ¿realmente lo será? ¿Qué pasará, por ejemplo, con la enorme cantidad de seres humanos que no tienen acceso a la educación ni a la tecnología?, ¿qué pasará con las relaciones humanas y con la economía, con la enorme brecha entre ricos y pobres, entre desarrollo y subdesarrollo? No sabemos a ciencia cierta cuál será el futuro de la humanidad, pero sí sabemos que indudablemente cambiarán las relaciones de producción y quizá de comunicación.


