Dr. Anselmo Salvador Chávez Capó / Profesor Investigador de la UPAEP
De acuerdo con el Banco de México, la actividad económica global se recupera a un ritmo heterogéneo entre países asociado a la disponibilidad de vacunas y a la cuantía de los estímulos al gasto.
Asimismo, los mercados financieros presentaron un comportamiento más estable; sin embargo, la inflación global aumentó, reflejando presiones recientes en los precios de materias primas, especialmente energéticos, efectos de base de comparación y algunas presiones de costos.
Se debe tomar en cuenta que en la mayoría de economías avanzadas, las inflaciones general y subyacente permanecen en niveles bajos y sus bancos centrales reiteraron que mantendrán posturas monetarias acomodaticias.
Entre los riesgos globales destacan los asociados a la pandemia y un aumento de inflación mayor a lo esperado.
Desde la última decisión de política monetaria, el peso mexicano se apreció ligeramente y las tasas de interés presentaron aumentos en sus plazos más cortos y ajustes acotados en el resto. Se debe considerar que, si bien la recuperación económica se desaceleró en el primer trimestre, se prevé un mayor crecimiento para el año, con un balance de riesgos más equilibrado.
No obstante, se anticipan amplias condiciones de holgura para la economía en su conjunto, con marcadas diferencias entre sectores.
El riesgo latente lo presenta la inflación general anual, la cual no resintió los factores descritos y aumentó más de lo previsto, alcanzando 6.08% en abril; la subyacente registró 4.13%, y la no subyacente, 12.34% en igual periodo.
Las expectativas de inflación para 2021 aumentaron y las de mediano y largo plazo se mantuvieron estables en niveles superiores a la meta de 3%.
La actualización de los pronósticos para la inflación general y subyacente muestra, para el corto plazo, niveles mayores a los publicados en el último Informe Trimestral.
No obstante, se sigue estimando que ambas converjan a la meta de 3% desde el segundo trimestre de 2022.
Estas previsiones están sujetas a riesgos.
AL ALZA
I) Presiones inflacionarias externas;
II) Presiones de costos o reasignaciones de gasto;
III) Persistencia en la inflación subyacente; y
IV) Depreciación cambiaria.
A LA BAJA
I) Por los efectos de la brecha negativa del producto;
II) Mayores medidas de distanciamiento social; y
III) Apreciación cambiaria.
El balance de los riesgos que podrían incidir en la trayectoria esperada de la inflación en el horizonte de pronóstico es al alza; por lo tanto, en un entorno altamente incierto, los riesgos para la inflación, la actividad económica y los mercados financieros plantean retos importantes para la política monetaria.
Ante los choques recientes que han afectado a la inflación, es necesario que el ajuste de precios relativos sea ordenado y que se eviten afectaciones en la formación de precios y las expectativas de inflación.


